Crecimiento constante

El girasol, la otra oleaginosa

Actualidad
La Bolsa de Cereales de Entre Ríos a través del SIBER, difundió los resultados finales referente a Área Sembrada, Rendimiento y Producción por departamento y total provincial. Se cultivaron 72.695 hectáreas, con una producción de 139.499 toneladas.

La evolución del cultivo en el último lustro permite verificar que la presente campaña se caracterizó por acompañar los incrementos sostenidos en el área, a excepción del año pasado.

Sin embargo el recupero de esta campaña posiciona al cultivo en franco crecimiento, respondiendo a las demandas del mismo en alimentación humana (harina y aceite de alta calidad) y el papel del girasol "Alto Oleico" en la era de los biocombustibles.

Con respecto al rendimiento, mantiene una estabilidad alejada del máximo potencial que puede lograr de acuerdo a los importantes adelantos genéticos de los últimos años. No obstante ello, este año en particular se comprobó a nivel predio que el potencial existe y que acompañado de factores climáticos favorables es posible la obtención de rendimientos superiores.

La producción es relación directa de superficie y rendimiento, por lo tanto en el último quinquenio el incremento se dio por aumento del área, manteniéndose estable el rendimiento, a excepción de la campaña anterior en la que las adversidades climáticas temporales afectaron negativamente la siembra y el rendimiento.

Por otro lado la incorporación de algunos híbridos de última generación se encuentran en una etapa de adaptación, con el fin de incrementar el potencial de rendimiento, el contenido de aceites, la estabilidad, la resistencia a enfermedades y herbicidas, y consecuentemente con erráticos rendimientos individuales que afectan, en mayor o menor medida, la producción general. Un híbrido puede resultar en varios cientos de kilogramos de rendimiento de diferencia: el ambiente afecta el comportamiento de los cultivares en forma diferencial, es decir, un mismo cultivar puede mostrarse diferente en un ambiente respecto de otro.

Características de la Campaña

Los pronósticos de una "Niña" instalada en la época del cultivo con condiciones beneficiosas dado los bajos requerimientos de consumo de agua (450-500 mm), la tendencia a convertirlo en un cultivo regional, localizado en áreas en cierto modo marginales (susceptibles a sufrir con mayor intensidad los factores climáticos adversos), optimo para un esquema de rotación y de diversificación de riesgo y el escenario de mercado que, entre otros, elevaron la operatoria a futuro, definieron una alta expectativa sobre la oleaginosa.

El girasol empezó a recuperar terreno en esta campaña, impulsado principalmente por los precios extraordinarios del mercado internacional, los avances tecnológicos, la información precisa sobre el aporte a la alimentación y el papel de los aceites como uso de energía.

Algunos productores se vieron limitados en cuanto a disposición de semilla y la elección del material.

La siembra se vio acompañada por abundantes precipitaciones, con medias por encima de lo normal para los meses de septiembre y octubre. Situación que provocó impedimentos en la siembra en algunos casos y fallas en la germinación en los lotes ya implantados.

Consecuencia de ello, se resembraron aproximadamente 20.925 has, un 15 % del área total. Como el cultivo de girasol es sensible a fallas en la siembra, dado por la menor plasticidad para compensar espacios vacíos, resultó ser un factor de peso negativo en esta campaña.

En otros casos, se resolvió destinar el lote a otro cultivo, decisión favorecida por la presunta perdida de persistencia de los herbicidas, a causa de exceso hídrico, que no perjudicaría el rendimiento del sustituto.

Esta situación provoco un retrazo generalizado en la fecha de siembra y nacimientos desparejos del cultivo. La opción de sembrar tardíamente fue fruto de los compromisos a futuros tomados por algunos productores a pesar de la pérdida productiva con esta práctica de arranque.

En el presente ciclo agrícola alrededor del 25% de los híbridos pertenecieron a Girasoles "Alto Oleico", en sintonía con un aumento de su demanda ya que evita procesos de industrialización. Los oleicos se beneficiaron históricamente por primas de 10 a un 25% por sobre el precio del girasol común; no obstante, según fuentes de la industria semillera, ahora el premio se considera más por una conjunción de factores, como el rinde obtenido, la zona de producción y aspectos de la comercialización.

Durante el ciclo del cultivo las condiciones de sequía y baja humedad relativa permitieron una excelente sanidad haciendo eficientes los procesos de captación de luz. Tampoco se manifestaron insectos causantes de deterioro en los rendimientos.

La plaga que centralizó la preocupación fueron las aves, por las mermas que provocaron. Los detrimentos fueron variables en los lotes y se intensificaron con el avance de la cosecha. Se observó una super población de loros y palomas. Solo se cuenta con una estimación de consumo por bandada de palomas de 50 kg diarios y una migración de hasta 50 kilómetros. Sería de interés una medición real de estas cuantificaciones para evaluar el verdadero impacto de perjuicio.

La sensación de un daño superior al 30% y hasta el 50%, determino aplicaciones de desecantes con el fin de adelantar la cosecha como medio de mitigar las pérdidas. En otros casos solo se evidencio las cabeceras de los lotes como fuente de alimento de las aves.

La variación territorial de esta plaga también fue significativa y extendida en toda la provincia

Se adjunta informe completo Proyecto Siber - Bolsa de Cereales de Entre Ríos

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