El desafío de la producción porcina

Actualidad

Con un consumo interno que aún se ubica en niveles que podrían superarse, las ventas de carne de cerdo en Entre Ríos en 2005 son claramente superiores a las que se registraron en 2004. Con un mercado oscilante, quienes conforman los distintos eslabones de la cadena de producción porcina en la provincia son optimistas a la hora de analizar el escenario del corto y mediano plazo. Contribuye a todo esto el contexto actual del país en el que se observan claramente nuevas condiciones políticas que apuntan a la defensa de la producción nacional que han generado un impacto directo en todos los componentes del sector.Quienes siguen de cerca la evolución de la producción porcina en Argentina no dudan en afirmar que se producirá una firme recuperación en la capacidad de consumo que puede superar el nivel promedio de los últimos 5 años que alcanzó el registro de 7,5 kilogramos por habitante al año. También se aspira desde el sector a que se eleven las ventas de carnes frescas de cerdo transformándose en una opción válida cuando el consumidor desea sustituir para sus platos habituales a la carne vacuna.En este contexto la capacidad productiva de materia prima utilizada para la alimentación de cerdos, las condiciones climáticas óptimas, una cultura de trabajo en el sector que involucra a miles de familias entrerrianas, mano de obra calificada, una destacada capacidad para la elaboración industrial y artesanal de productos derivados de carne de cerdo, la infraestructura instalada y el reciente paso adelante en materia sanitaria al levantarse la vacunación contra la peste porcina clásica (PPC) posicionan a la actividad porcina entrerriana en un escenario de expectativas concretas de crecimiento. El mercado externoLa visión para el mercado internacional tiene una óptica más favorable dado que es el área comercial de mayor potencial. El consumo mundial de carne y derivados de cerdo es de 90 millones de toneladas por año y Argentina participa aportando 6,3 millones anuales, con un crecimiento en este segmento del 2% anual. Los niveles de exportación podrían superarse en los próximos años si llega a plasmarse la conformación de un consorcio de exportación que se pretende impulsar desde la Asociación Argentina de Productores Porcinos, que tiene como objetivo principal acceder a nuevos mercados a partir de la reciente calificación sanitaria obtenida por nuestro país. Dichos mercados se caracterizan por sus altas exigencias no solo sanitarias sino también en materia de calidad por lo que la puesta en marcha de un sistema de trazabilidad porcina jugará un papel fundamental al momento de definir los negocios. Con este panorama el productor porcino en Entre Ríos tiene el desafío de encarar un ciclo de producción con expectativas de crecimiento que pocas veces se han dado, es de esperar que las ventajas competitivas coyunturales permitan un desarrollo armónico del sector que no solo aportaría ingreso de divisas a la provincia sino que además generará un efecto multiplicador que llevará beneficios directos e indirectos a diversos actores de la economía entrerriana.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web