Supera las mil hectáreas

El cultivo de arándano en Tucumán se expandió

Actualidad
La gran expansión del arándano en Tucumán -a partir de 2001- se produjo ante la posibilidad de realizar las exportaciones en fresco que tiene el cultivo. Normalmente, en un año bueno, se puede enviar hasta un 95% de la producción.

La superficie plantada el año pasado rondaba las 800 hectáreas y hoy se estima que supera las 1.000 ha, con tendencia a la estabilidad. Dentro de las 800 ha la mayoría son plantaciones jóvenes que no tienen más de 3 años de edad, por lo que todavía no existe un valor medio de producción para la zona por variedad, por ha o total, señaló a LA GACETA Rural el ingeniero Héctor Jaldo, de la Sección Horticultura de la Eeaoc.

Este año el clima influyó negativamente de diversas maneras, explicó. En primer lugar las heladas causaron daño a las variedades más precoces, razón por la que se perdió toda la fruta de primicia en un año marcadamente más frío que los anteriores. Se estima que sólo por eso se puede haber perdido entre un 10% y un 20 % del rinde promedio esperado.

También el frío produjo aborto de flores en distintas variedades y distintas zonas. Hay variedades que prácticamente perdieron el 95% del cuaje. Esto representaría otro 20% de pérdida.

Según Jaldo, otro hecho que incidió en forma negativa en la actividad es el retraso de la cosecha. Si se la compara con la del año pasado -apuntó-, ese retraso acumula un mes. En 2006 los primeros envíos se realizaron a fines de agosto, principios de septiembre y a esta fecha ya se había superado, en muchos casos el 60% de la cosecha.

Curiosamente, las fincas que se encuentran a mayor nivel sobre el nivel del mar, que son las más tardías, este año comenzaron su cosecha antes debido a que la temperatura media mensual fue mayor en 0,5 a 1 grado centígrado que las fincas situadas más abajo.

"Este año también cambió el espectro varietal de cosecha, ya que las variedades como Misty o Millennia, que son las que normalmente se cosechan antes, hoy son las más tardías. En cambio, variedades como O Neal o Star prácticamente ya entregaron el 70% de su producción", indicó Jaldo.

Sobre el aspecto varietal, el especialista señaló que habrá que esperar 2 o 3 años más para saber exactamente cuál es el mejor espectro para Tucumán, sobre todo pensando que en el futuro las variedades con mejor post cosecha serán las más requeridas por la exportación, a través de barcos.

También el tamaño y el sabor serán determinantes al elegir una variedad. Hoy los mercados exigen trazabilidad y esto incluye, además de la seguridad agroalimentaria, el empaque por variedad, ya que cada consumidor elige cuál le gusta más.

Las variedades cultivadas son numerosas y si bien el comienzo estuvo marcado por variedades como O’Neal, Sharpblue o Misty -ocupan todavía una superficie importante-, actualmente se imponen otras como Millennia, Bluecrisp, Gulf Coast, Emerald, Jewel, Star y Sapphire, entre las más difundidas.

También se espera con gran expectativa que lleguen a Tucumán nuevas variedades como Revel, Camelia, Abundance, Springwide, Southern belle y Sebring.

Respecto de la exportación de fruta fresca los precios son excepcionales por la falta estacional que se registra en octubre en el hemisferio norte. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, como todas las frutas y hortalizas, se puede considerar al arándano como un cultivo inelástico y el aumento de los volúmenes de producción provoca una caída en el precio, como ocurrió el año pasado.

La situación hace pensar que las inversiones deben realizarse a largo plazo, porque lo que hoy es un muy buen negocio por kilogramo en poco tiempo puede transformarse en un negocio de centavos. La capacidad para obtener un alto rendimiento,una mejor calidad y al menor costo marcará la diferencia de rentabilidad del cultivo.

La posibilidad de enviar fruta por avión desde Tucumán producirá un aumento en la calidad del producto que se envía a los distintos mercados, ya que se acortará el tiempo para llegar a destino.

Un inconveniente que afronta la actividad durante la actual cosecha es la falta de disponibilidad de mano de obra, y por ende la concentración de fruta debido a la gran acumulación de horas de frío en todas las variedades. Si bien el Gobierno provincial y los productores firmaron distintos acuerdos para superar este problema, la intención no alcanza para la gran demanda que existe en estos momentos.

Desde el punto de vista técnico, el arándano es un cultivo que se caracteriza por su alta tecnificación (usa mulching plástico; riego por goteo; fertirrigación; etc). Pero a diario aparecen problemas: entre otros, enfermedades, plagas y reguladores de crecimiento.

El arándano es un cultivo nuevo en la provincia y por eso los productores, las entidades de investigación, el Gobierno y la fuerza laboral tratan de aportar sus esfuerzos en beneficio de la cadena productiva.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web