Tiempo de protagonismo

El campo, un año después de la caída de la Resolución 125

Actualidad
“Que la historia me juzgue” dijo Julio Cobos hace un año, inclinando al oficialismo con su voto hacia una derrota legislativa sin precedentes. Doce meses después el sector agropecuario ya cuenta con su primer bloque de legisladores.

La dirigencia agropecuaria, junto a miles de productores y ciudadanos, acampaban en Palermo, muy cerca del Monumento a los Españoles, el lugar en el que se había convocado una multitud horas antes, en respaldo del reclamo del campo.

Eran momentos de tensión extrema. Frente al Congreso, manifestantes que apoyaban al Gobierno también se sumaban, agregando presión extra a la situación que se vivía.

En el recinto, y después de más de 17 horas y media de debate, el vicepresidente Julio Cleto Cobos pronunciaba aquellas palabras que ya son parte de la memoria colectiva: "Mi voto no es positivo” dijo, y volteó por 37 votos a 36 el proyecto oficial, la 125, en el Senado.

Se podría inferir con certeza que a las 4 y 25 de esa noche, casi la madrugada del 17 de julio, una bisagra se instalaba en la historia del país, con el campo como protagonista central de la nueva etapa.

También se podría sostener, sin error, que esa noche fue consecuencia de otras tantas jornadas de movilizaciones y actos que concluían en esa apretada victoria legislativa.

Pero lo que no hay dudas es que hace un año el sector agropecuario - unidos los chacareros con grandes productores, de forma insólita y ante el espanto de la propuesta oficial –, entendió que debía subirse de verdad y de una buena vez al escenario donde se decide y se construye el país.

Las elecciones del 28 de junio y sus resultados son la partida de nacimiento de ese nuevo actor de la política argentina. La derrota oficialista en los principales distritos y el ingreso de una decena de agrolegisladores al Congreso a partir de diciembre tiene su correlato en aquella noche de julio, hace un año.

El campo asumió el compromiso de ser sujeto en la construcción de una sociedad mejor. La responsabilidad comenzó a llegar.

Será también una prueba para los diputados y senadores del sector: definir una política agropecuaria sustentable, a partir de las negociaciones y acuerdos que plantea el sistema democrático.

Pero no será la única responsabilidad: deberán ser protagonistas de una necesidad del país: la búsqueda de soluciones que le coloquen un freno a la fragmentación social y a la desigualdad. Y que apuntale desde la razón y el esfuerzo compartido una sociedad sin argentinos excluidos.

Emilio Ruberto - Campo en Acción

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