"El sector agropecuario no puede ni proponer al secretario de agricultura, pero los industriales impusieron al flamante ministro de Economía".
En el marco de una Jornada Ganadera organizada por el CREA Pehuenche de la región Semiárida, en San Rafael, Mendoza, Rosendo Fraga enumeró las deficiencias del sector agropecuario en materia de comunicación, lobby y acción política, y resaltó la vital importancia del campo como impulsor de la economía argentina.
Además, planteó un posible escenario electoral para octubre y brindó claves para comprender la actualidad política del país.
Fraga comenzó su disertación encuadrando a la política argentina dentro de dos reglas generales: No siempre ocurre lo lógico y con demasiada frecuencia ocurre lo improbable. Para comprobar estas premisas, invitó a la audiencia a retroceder hasta el 8 de abril de este año y preguntarse qué posibilidad había de que en Santa Cruz estallara la peor crisis provincial de la Argentina.
"Ese escenario era casi improbable, teniendo en cuenta que Santa Cruz tenía la tasa de desempleo más baja del país, el salario promedio más alto, un superávit fiscal récord con superpoderes para usarlo arbitrariamente, y que el presidente Kirchner jamás permitiría una crisis en su provincia a seis meses de las elecciones nacionales" se explayó.
"Igual de imprevisible era que el Gobierno perdiera el control mediático de las denuncias por corrupción o que Mauri cio Macri ganara las elecciones porteñas con el 62% de los votos. Y mucho menos probable era que el ARI ganara las elecciones en Tierra del Fuego, donde Kirchner apoyaba a los dos principales candidatos".
"Hace 100 días, los economistas decían que si empezaba a faltar la energía, el Gobierno tenía tanto superávit fiscal que le sobraba el dinero para importarla. No podía haber crisis energética, y la crisis energética estalló", agregó Fraga.
"Cuando observamos cómo han cambiado las cosas en los últimos 100 días, debemos reconocer que la posibilidad de que sigan cambiando es muy alta; hemos entrado en una dinámica de cambio político muy acelerado", aseguró el analista.
No obstante, Rosendo Fraga arriesgó un hipotético triunfo de Cristina Kirchner en las elecciones presidenciales del 28 de octubre, basado en la ausencia de una oposición consolidada y en el aprovechamiento de una figura fundamental, Daniel Scioli. "La política argentina es tan paradojal que hoy Scioli es el hombre clave de Kirchner, cuando hace un año y medio era el gran enemigo de Cristina", dijo Fraga.
Las encuestas indican que Daniel Scioli ganaría hoy las elecciones a gobernador de Buenos Aires con el 55% de los votos, y esta provincia abarca el 40% de los votos efectivos en las elecciones nacionales. Estos datos explican la importancia de Scioli en la fuerza kirchnerista.
Si la situación sigue en esta dirección y no hay grandes sorpresas, sólo quedaría imaginarse en qué condiciones asumiría Cristina Kirchner y cómo encararía los problemas que ya están planteados.
La inflación y la falta de energía son temas que hay que asumir, y que plantean interrogantes: "¿Va a sincerar Cristina el número de inflación? ¿Se termina el Indec con ‘k’? ¿Se termina el control de precios y se asume el número que sea?", se preguntó Fraga.
"Ganando una elección en forma clara, normalmente un presidente tiene dos años de impulso en el que la confianza y la tolerancia están vigentes. Pero en este caso los problemas ya están planteados; este Gobierno va a asumir sin un período de espera", agregó. Según el analista, el Gobierno debería sincerar la inflación y el precio de la energía cuanto antes. Si esto se hace gradualmente, el índice de inflación para 2008 puede llegar al 20-25%.
Con respecto a la decisión de Néstor Kirchner de ceder la candidatura a su señora, Fraga fue terminante: "Que haya decidido dejar a su mujer para este período no tiene lógica política, le está dejando una bomba a punto de estallar. Si a Cristina le va mal Kirchner no lo va a capitalizar, y si le va bien, va a querer ser ella la que tome las decisiones".
La disertación de Rosendo Fraga también abarcó el papel de nuestro país en la economía mundial. Comentó que, según algunos economistas, como China e India crecen, y su crecimiento es un dato de largo plazo, la Argentina no puede tener crisis porque tiene asegurada la demanda de sus productos.
"Yo creo que hoy la economía mundial puede amortiguar una crisis, pero no la evita. La capacidad que tenemos los argentinos para generar crisis es a prueba de la economía mundial; hemos generado problemas en las mejores condiciones internacionales en un siglo para la Argentina. Además, deberíamos hacer una diferenciación conceptual entre colapso y crisis. La economía mundial nos pone a seguro de colapsos, como los de 1989 o de 2001, pero no asegura que no podamos tener una crisis," distinguió.
Fraga destacó que cuando dicen que la Argentina no puede colapsar porque el crecimiento de India y China mantiene la demanda de nuestros commodities a largo plazo, están diciendo que el sector agropecuario está sosteniendo todo.
Este es un concepto básico que los que están dentro del sector comprenden perfectamente, pero que el resto de la sociedad no tiene incorporado, y esto se traduce en la opinión pública. "Acá hay un problema de comunicación. Todos dicen China e India, pero no se logra traducir el tema de los commodities.
La opinión pública y la política no terminan de hacer esa conexión básica y evidente con el agro," explicó el analista.
Esta falta de comunicación del sector agropecuario también queda en evidencia cuando se ve que Uruguay, un país cuyo PBI es equivalente al 8% del de la Argentina, exporta más carne que nuestro país y nadie se entera de esto.
Si se obvia al sector ganadero, el 98% de la población no conoce este dato porque nunca salió en la primera plana de un diario, y cuando se enteran se sorprenden mucho. "Evidentemente, hay una subcapacidad de comunicación del agro", criticó el orador.
Rosendo Fraga hizo un llamado de atención acerca de esta falencia comunicacional y remarcó la falta de lobby del sector agropecuario citando un hecho reciente. "La designación de Miguel Peirano como ministro de Economía muestra la fenomenal capacidad de lobby de la Unión Industrial Argentina y la escasa capacidad de lobby del sector agropecuario. Peirano era el jefe de asesores económicos de la Unión Industrial, y esta entidad, viendo la crisis de Micelli, se movió con mucha habilidad. Unión Industrial hay una sola, el sector agropecuario es un mosaico con piezas en debate interno. El campo no puede ni proponer al secretario de Agricultura y Ganadería," afirmó Fraga.
Además, el disertante tomó a Brasil como una referencia en la región por haberse transformado en una potencia exportadora: "tiene más cabezas que la Argentina, exporta más carne, va tomando los mercados que dejamos, y ya se ha planteado ser el primer país ganadero del mundo.
Un grupo brasileño compró el frigorífico Swift y, a pesar de haber enfrentado el escenario más desfavorable posible, adquirieron cuatro frigoríficos más." Y agregó: "Pareciera que los brasileños tienen más interés en el ciclo ganadero argentino que los propios argentinos. Pero si ellos quieren ser el primer país ganadero del mundo, comprar frigoríficos argentinos y cerrar el circuito suena lógico".
Acerca de este tema, Fraga afirmó que Brasil es el único inversor real en la Argentina en los últimos años, dato que se puede confirmar repasando las ventas más importantes. La primera petrolera (Pecom), frigoríficos de exportación, la primera cervecera, la principal cementera y Alpargatas, fueron todas compradas por grupos brasileños. Esto resulta bastante lógico si se considera que nunca, en la historia los activos argentinos, fueron tan baratos para Brasil como en este momento.
Para finalizar, el analista brindó su visión del futuro de corto y mediano plazo. "Yo creo que en los próximos cuatro años vamos a vivir una suma de cortos plazos. Hay problemas planteados que hay que resolver, como la inflación, la energía y la educación.
Este es el cuarto año consecutivo que tres de cada cuatro chicos en la escuela pública no van a llegar a los 180 días de clase establecidos como mínimo por ley. Este va a ser el mejor año de superávit fiscal, un año récord, y si no se aprovecha esto para atacar los problemas de fondo no se qué se puede esperar de los años que vienen", proyectó.
"Quizás habría que empezar a plantearse las políticas de largo plazo de 2011 en adelante. Creo que hay que tomar el bicentenario como un anclaje para volver a pensar la Argentina en el largo plazo. Pero mientras tanto, vamos a estar tapando los problemas de fondo", concluyó.
Fuente: Punto Biz