Demoras

El campo no quiere esperar más y vuelve a hablar de paro

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Los sectores más combativos del agro volverán esta semana a evaluar la realización de medidas de fuerza, para repudiar la lentitud con la que el Gobierno resuelve los problemas más críticos para el campo.

A más de un mes de haber retomado el diálogo con las autoridades nacionales, ya es evidente el crecimiento del malestar en el interior ante la falta de soluciones para el endeudamiento del Banco Nación y la mejora en el negocio de la ganadería vacuna, con liberación del Mercado de Hacienda de Liniers y puesta en marcha de incentivos para la producción, así como del auxilio a los productores porcinos.

Por eso, si bien era un punto esperado, la oficialización de la compensación para los productores trigueros –anunciada el viernes y cuya publicación en el Boletín Oficial se espera para hoy– no bastaría para calmar los ánimos. Eso porque la medida salió luego del cierre total para las exportaciones de trigo, medida que tiró para abajo los ya alicaídos valores del cereal (el viernes se pagó a $ 340 por tonelada, 2,9% menos que en la semana previa).

"Es una medida que afectó todavía más al campo. Y desalienta claramente a los productores que, de cara a la siembra de la nueva campaña, no tienen otro horizonte que la falta de previsibilidad", se quejó Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria (FAA).

La entidad todavía no está dispuesta a romper lanzas con el Gobierno, pero advirtió que entró en tiempo de descuento. "Las bases chacareras expresaron su clara voluntad de iniciar un paro agropecuario si no había soluciones en el corto plazo", recordó el dirigente.

En esa línea se mueve la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). La entidad que preside Pedro Apaolaza, junto a los cordobeses de Cartez y los santafesinos de Carsfe, llevará el miércoles al consejo directivo de su entidad madre, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), un único mandato de las bases: retomar las medidas de fuerza. Así surgió de las diferentes asambleas de productores que las asociaciones realizaron a mediados de febrero. En todos los casos, los productores votaron una tregua, de entre 15 días y un mes, para que sus conductores nacionales obtuvieran algunas soluciones a partir de los contactos con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el secretario de Agricultura, Javier De Urquiza. Ahora la paz aparece amenazada y sumó otro elemento de disgusto: la designación de Miguel Campos, ex secretario de Agricultura con escaso diálogo con la dirigencia sectorial, paradójicamente como coordinador de la relación entre Fernández y el campo.

Más allá de ese dato, desalentador para varios, antes de definir un nuevo paro, los dirigentes intentarán nuevos acercamientos que le permitan cerrar la primera etapa de reclamos al Gobierno. En ese orden, siguen siendo prioritarios:

Refinanciación para deudores del Banco Nación: Es la preocupación prioritaria de FAA y un reclamo compartido por el resto de las entidades. Pese a los anuncios, no hubo todavía avances en el mecanismo para salvar a más de 8.000 productores. Se denunciaron remates en Entre Ríos y hay alerta en Córdoba por posibles desalojos para esta semana.

Liberación de las operaciones en Liniers. La otrora principal plaza de venta de ganado bovino en pie está en peligro de extinción. Los precios máximos fijados desde hace 5 meses por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, complican la operatoria y los ingresos son hasta 50% que los del año pasado. Las entidades agropecuarias piden que esos precios puedan subir, al menos el 10% que marcó la inflación oficial. Los reseros y empleados de las casas consignatarias realizarán el miércoles una nueva marcha en reclamo por el salvataje del Mercado, que contará con el respaldo de Carbap.

Incentivos a la ganadería. La alternativa en la que trabajaron las entidades gira en torno a lograr compensaciones económicas para los ganaderos que remitan más hacienda a Liniers y para aquellos que generen animales con más kilos para el mercado interno. No hay alternativa de subir las retenciones a la exportación de carne para crear un fondo de incentivo. Aunque sí se evaluó un mecanismo de retenciones móviles similar al aplicado por la cadena láctea desde el mes pasado.

Flexibilización de los requisitos para que los productores porcinos accedan a las compensaciones por el uso del maíz: Desde FAA se asegura que la mayoría de los pequeños y medianos productores queda afuera del mecanismo por no poder cumplir con alguna de las disposiciones.

Fuente: Cronista Comercial

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