La Comisión de Enlace analizará el reclamo de trigueros y ganaderos de retomar el plan de lucha. La Comisión de Enlace de entidades agropecuarias se reúne desde las 10, en la sede de Coninagro, para analizar el pedido de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) y de la Federación Agraria de Entre Ríos de volver a la protesta ante lo que consideran la falta de respuesta del Gobierno a sus antiguos reclamos.
Esta vez, el eje del descontento es la paralización del mercado de trigo, al mantenerse cerradas las exportaciones, y la nueva intervención del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en la comercialización de hacienda en pie.
Según pudo saber LA NACION, de esta reunión, la primera del año del ruralismo, saldría una medida de protesta, aunque no necesariamente un cese de comercialización de productos agropecuarios. El enojo de los productores, que acumulan una larga lista de reclamos sin respuesta, se exteriorizaba anoche en una asamblea en Empalme Villa Constitución.
Contra reloj, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, se aprestaba ayer a relanzar el Plan Ganadero, una iniciativa oficial para estimular la producción de carne vacuna, afectada por una fuerte y sostenida liquidación de vientres que podría derivar en pocos meses en el faltante de mercadería para consumo. Si en las próximas horas Domínguez concretara esa promesa, sería la cuarta vez que el Gobierno anuncia un plan para promover la cría y el engorde de ganado, cosa que ya habían hecho sus antecesores en el cargo, entonces secretarios, Miguel Campos y Javier de Urquiza.
Por otro lado, la secretaria de Relaciones Institucionales de ese ministerio, Andrea García, le envió ayer una carta al presidente de Coninagro, Carlos Garetto, para pedirle precisiones acerca del descuento que la molinería está haciendo en los precios pagados al productor por el trigo. Los molinos y la exportación, por presión de Moreno, se habían comprometido a pagarles a los productores el "precio lleno" por el cereal, es decir, el valor internacional, descontadas retenciones y gastos de comercialización.
Los presidentes de las cuatro entidades ruralistas, Garetto, Eduardo Buzzi (Federación Agraria), Hugo Luis Biolcati (Sociedad Rural) y Mario Llambías (Confederaciones Rurales Argentinas) llegan a la reunión de hoy disgustados con una parte de sus bases. "A Eduardo no le gusta que el Melli [Alfredo De Angeli]le marque la cancha y a Llambías tampoco que se lo haga Apaolaza [Pedro, presidente de Carbap]", dijo ayer una fuente del sector. Desde hace algunas semanas, De Angeli y Apaolaza encabezan la presión sobre la dirigencia nacional del sector para retomar las protestas, algo que la Comisión de Enlace quiere evitar.
Las relaciones entre De Angeli y la Comisión de Enlace pasan por su peor momento. La última crisis se produjo el 10 de diciembre, cuando los cuatro ruralistas le negaron al entrerriano el uso de la palabra en el multitudinario acto en los bosques de Palermo.
En concentraciones anteriores, De Angeli había sido el quinto orador en representación de los autoconvocados. "Entre Ríos no tiene ningún problema con la Mesa de Enlace, hay que ver si la Mesa tiene algún problema con Entre Ríos", dijo el ruralista a Radio Continental días atrás.
La Nación