Mientras distintos actores de la cadena agroindustrial, como el caso de las Bolsas de Cereales, vieron en el entendimiento de ayer un avance hacia el fin de la conflictividad entre el gobierno y el campo, los dirigentes que encabezan la oposición a la conducción de las cuatro entidades aprovecharon para pasar sus facturas. El clásico del día fue el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, y el titular de esa organización en Entre Ríos, Alfredo De Angeli.
El entrerriano tiró la primera piedra al señalar que Buzzi tendrá que dar explicaciones sobre la firma del acta acuerdo con la presidenta. El presidente de FAA no se anduvo con vueltas. "Me hincharon las pelotas las bravuconadas de los tipos que exigen a la mesa de enlace no firmar acuerdos con el gobierno desde las rutas".
"Yo no lo he visto a De Angeli en una sola gestión donde tenga que sentarse con un ministro, nunca, jamás. Desde la ruta es fácil hablar. Esto es lo que a mí más me gusta y voy a los actos públicos. Ahora, después hay que venir acá, hablar con los ministros y hay que conducir, hablar con los periodistas y explicar a la sociedad en su conjunto", arremetió Buzzi.
En la interna federada también talló el segundo de De Angeli, Juan Echeverría, en este caso para castigar al presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, a quien tildó de "oligarca que negoció a espaldas de los productores".
La controversia llegó también a la disciplinada Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). En una elíptica crítica a Mario Llambías, la poderosa Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa emitió un comunicado en el que pidió no celebrar el acta acuerdo ya que "se mantiene en el plano de la retórica".
Desde la Confederación de Asociación Rurales de Santa Fe (Carsfe), Manuel Cabanellas, explicó que es difícil que los productores comprendan que es el "principio" de una serie de reuniones porque "los ánimos están muy exaltados". No obstante, reconoció que desde el punto de vista político, la participación de la presidenta de la Nación en la reunión "fue muy auspiciosa".
Si bien la lechería formó parte de los acuerdos, la histórica interna de las entidades tamberas se puso ayer al rojo vivo. Productores autoconvocados de Córdoba y Santa Fe, enfrentados a las mesas provinciales de lechería, iniciarán hoy un plan de lucha. A esa protesta posiblemente se sumen los productores nucleados en la Unión General de Tamberos (UGT), que ayer se reunieron en Rosario, indicó el presidente de la entidad, Emiliano Amontaray.
La Carrió. La oposición, que se viene nutriendo del conflicto del campo, también estalló en llamas. La presidenta de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, hizo la "Gran Reutemann" y criticó por tibia a la mesa de enlace. Dijo que esa instancia "hoy ya no puede contener a las bases de productores autoconvocados".
Para el gobierno, ayer fue un día de alivio. El ministro de Justicia, Aníbal Fernández, cruzó a De Angeli al asegurar que lo que diga "no tiene mucho valor" porque no es miembro de la mesa de enlace, y rescató la decisión de los presidentes de las cuatro entidades nacionales.
Hasta el propio Néstor Kirchner salió a respaldar, a su modo, a los jefes de esa mesa. Dijo que la predisposición de "los patrones rurales" es "un gesto de responsabilidad" y de "nobleza a la democracia".