Con los fertilizantes con precios por las nubes, sobre todo el fósforo, que en el último año aumentó un 185 por ciento en el mercado internacional (hoy ronda los 900 dólares y podría llegar a US$ 1000), en los últimos días no pocos productores comenzaron a preguntarse por el futuro del abastecimiento de estos productos de cara a la siembra del trigo y a la próxima campaña de granos gruesos.
Según consultas realizadas por LA NACION, en algunas zonas se ha observado un suministro "restringido", aunque por ahora sin perspectivas de faltantes graves para los meses de mayor demanda. La versión de las empresas proveedoras de insumos es que no hay problemas en el mercado ni tampoco los habrá más adelante.
"Se consiguen con cuentagotas y si querés urea te la venden pero si comprás la misma cantidad de fósforo; se comercializan los dos juntos. Esto el año pasado no ocurría", comentó Fernando Russo, técnico de Idiazábal, Córdoba. Al parecer, con esta nueva modalidad de venta, incluyendo los dos productos, algunos distribuidores se estarían asegurando que el productor se lleve el producto que más subió, esto es, el fósforo. "Por ahí es una estrategia comercial", indicó Russo.
"Son reacias (las empresas) en vender en cantidad", comentó Néstor Roulet, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). El dirigente hizo un relevamiento que arrojó como resultado que algunas firmas le ponen una especie de límite a la comercialización, a causa de la inestabilidad en los precios.
Por ahí no tienen inconvenientes en vender 60 o 70 toneladas, pero sí en despachar negocios que involucren más de 100 toneladas.
Un punto no menor es que a las empresas productoras de fertilizantes se les encarecieron también los insumos que utilizan para producirlos. Esto incluye también al petróleo y a los fletes marítimos. Encima, la demanda mundial de fertilizantes creció 20 millones de toneladas en dos años. "Esto es equivalente a sumar la demanda de un país como los Estados Unidos en dos años", afirmó Eddy Fay, director de Mosaic.
En el sudeste bonaerense, donde se encuentra la principal región triguera, ya están inquietos por el precio que puedan llegar a tener los fertilizantes para la siembra del cereal. "Los comentarios son que van a subir; hay incertidumbre", señaló el técnico Guillermo Cavalleri, de Tandil. Al margen de ello, según dijo, hoy en el caso del glifosato hay complicaciones para conseguir productos con formulaciones de mejor calidad.
Para destacar, en algunas zonas no pocos productores han buscado anticipar la adquisición de fertilizantes ante el temor de que lo puedan encontrar más caro cerca de la siembra. "Hay gente queriendo adelantar compras y esto agrega una presión a la demanda", reconoció Guillermo Cal, director ejecutivo de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe). Miguel García Fuentes, productor del sudeste cordobés, ya compró el 100% del fertilizante para el trigo y el 50% del fósforo para el maíz.
Otras opiniones
Por lo pronto, las empresas no esperan problemas de abastecimiento. "Nuestra producción es normal, no hay faltantes y nadie nos dijo que nos vaya a faltar el gas este año", dijo una fuente vinculada con Profértil. En 2007, la empresa enfrentó cortes en el suministro de gas que obligaron al país a importar más de 400.000 toneladas de urea. La firma salió así al cruce de versiones sobre problemas en el abastecimiento del producto.
Desde Nidera, una fuente expresó: "Tenemos disponibilidad de productos como el productor los quiera comprar; tenemos todos los fosforados y nitrogenados líquidos y sólidos".
"Mosaic tendrá asegurado el abastecimiento total de productos a sus clientes para la próxima siembra de trigo; hemos realizado las previsiones necesarias para cubrir la demanda de los próximos meses. Estamos comenzando el proceso de ampliación de nuestra Terminal Quebracho en Puerto San Martín (Santa Fe) que nos dará mayor capacidad de recepción, almacenaje y despacho de productos", remarcó Fay.
"Ninguna empresa prevé faltantes", agregó Cal.
Fuente: Fernando Bertello - La Nación