Conservación hidrológica

Eduardo Díaz: “Casi 70 mil hectáreas en la provincia se abastecen de aguas subterráneas”

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Dialogamos con el Ing. en Recursos Hídricos, Eduardo Díaz, quien se refirió a la conservación de los recursos hídricos, sus variables respecto a su destino y la importancia del Delta entrerriano como regulador del cambio climático.

Entre Ríos es una provincia naturalmente rica en recursos hídricos, contamos con recursos superficiales muy importantes como el Río Uruguay y el Río Paraná, “pero disponemos también de una extensa red hidrográfica que nos permite un adecuado manejo y captar recursos hídricos superficiales” indicó el profesor titular de la cátedra de Riego y Drenaje de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos, Eduardo Díaz.

“Deberíamos agradecer además la disponibilidad de agua subterránea que cubre todo el territorio: desde el agua de muy buena calidad (que existe en el centro de la provincia) hasta agua con cierta deficiencia por el contenido salino y de sodio” sostuvo Díaz.

“Pero si analizamos todas las poblaciones, salvo alguna, se abastece de agua subterránea en la provincia y todos los sistemas de riego. La mayor parte de la superficie, casi 70 mil hectáreas, la toman de agua subterránea”.

El riego como tecnología aplicada

“Si bien el riego es algo complementario, lo bueno que tiene como tecnología aplicada a la producción agropecuaria, es que garantiza la estabilidad de la producción. En los años de sequía nosotros obtenemos rendimientos estabilizados y en años en que tenemos condiciones hidrológicas de exceso, al disminuir el costo del riego, por no ser aplicado, también estabilizamos la producción. Es decir, que si lo manejamos bien y hacemos las operaciones agropecuarias convenientes nosotros logramos estabilizar los rendimientos con respecto a los potenciales”, dijo Díaz.

Capacidad del Recurso subterráneo

"Esta es una gran pregunta que nos hemos realizado desde investigaciones realizadas en la facultad, donde con el aporte de información secundaria y datos propios que hemos generado, estamos monitoreando en los últimos 26 años, qué es lo que está sucediendo con los recursos hídricos subterráneos.

Entonces todo el mundo cree que estamos sobreexplotando o extrayendo más agua del reservorio natural que es el recurso hídrico subterráneo", indicó el profesor.

“Hemos observado que existe una relación directa entre los períodos de lluvia, donde tenemos recarga de los sistemas y ascenso de niveles; y en los períodos de sequía (con menos ingreso de agua a las napas freáticas), donde se producen los descensos. Asociado a esto en algunos meses del año y por la extracción con destino a algunos cultivos, tenemos descenso. Pero el sistema es tan ágil que es capaz de recuperar en meses, y volver a las condiciones normales en que se encontraban. Esto es lo que se conoce como resiliencia. Es decir tenemos capacidad de recuperar el sistema con una alternancia de ciclos húmedos y secos, con explotaciones de grandes superficies, como por ejemplo el caso del arroz, que llegó a tener 180 mil hectáreas, y ahora que está estabilizado está en el orden de 40 a 60 mil hectáreas”.

“Nuestro análisis es el siguiente: si el agua no le traemos con destino a riego (consumo de agua potable o agua industrial) tiene otro destino: drenarse naturalmente en los cursos principales (Ríos Paraná, Uruguay ó Gualeguay) y en la extensa red hidrográfica que tenemos. Entonces si la extracción que hacemos es sustentable, todo el agua que sacamos puede mantener los niveles, en cambio si no la extraemos, lo que estamos generando es una derivación de la posibilidad de extraerlo hacia la descarga natural que son los ríos, y que de hecho no la estamos usando”.

Cambio climático

Díaz indicó que el Delta entrerriano es un humedal subtropical ó templado al que nunca nadie lo ha cuantificado ni evaluado numéricamente para saber realmente cómo funciona desde el punto de vista de captura del carbono y emisión de metano.

En este sentido, el también Doctor en Ciencias con especialidad en Hidrogeología, Eduardo Díaz, señaló a nuestro medio que “estamos iniciando un proyecto que evaluará el balance entre la captura de carbono y la emisión de metano para ver realmente qué grado de sustentabilidad tiene el sistema”.

“La captura de carbono está dada por las especies naturales más las forestaciones implantadas y la emisión de metano está dada fundamentalmente por la transformación de la celulosa, a partir de la ingestión por parte del ganado vacuno con lo que se conoce como “meteorismo” y es el responsable de la emisión a la atmósfera. Entonces hay que darle números a esto, y explicar qué cantidad de ganado vacuno podemos sustentar en el Delta sin que esto produzca un desbalance entre la captura de carbono (que es el beneficio que produce el Delta) y la emisión de metano que es la extracción de ese ingreso al sistema y que estamos emitiendo a la atmósfera, partiendo de la base que el metano es veintiún veces más complicado que el carbono. O sea yo capturo dióxido de carbono pero el metano que emito es mucho más impactante en el cambio climático que el dióxido de carbono que yo estoy captando” explicó.

La Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Uner, cuenta con un equipo de docentes titulares y auxiliares que están vinculados a la actividad productiva del riego, “no solamente en lo tradicional como lo es el riego de arroz sino también en los cultivos intensivos como son los cítricos y arándanos; ó los cultivos extensivos como el maíz y la soja”, concluyó el profesional.

De la Redacción Campo en Acción

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