La pelea

Economía, contra Monsanto

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El Ministerio de Economía prevé que la producción recibiría el impacto directo de las regalías que se intentan cobrar sobre la decisión de hectáreas por sembrar con soja en la campaña 2006/2007.

"La actitud de Monsanto impactará en todos los eslabones de la cadena sojera, desde la siembra a los derivados de la soja", señaló el Ministerio de Economía en un informe difundido bajo el título "El impacto económico de las acciones coactivas de la multinacional".

Tras señalar que en 1997/98 hubo una fuerte expansión en el país del cultivo de soja transgénica resistente al glifosato, que Monsanto no patentó el gen y licenció la comercialización de la semilla modificada genéticamente para generalizar el uso e incrementar las ventas del herbicida glifosato, hasta entonces de su propiedad, Economía recuerda en el informe "que el incremento del área sembrada con soja transgénica alcanza en 2004/2005 al 98% del área respecto del 0,15% de la campaña 1996/97".

"Los reclamos de Monsanto se inician justamente en 2004. Su primera acción coactiva fue la de parar un embarque con harina de soja en Holanda. Hoy la pretensión de la empresa es cobrar una regalía de alrededor del 15% sobre la producción", agrega el informe de la cartera económica. Monsanto inició allí una demanda judicial para que en los embarques dirigidos a la Unión Europea (UE, principal destino de la oleaginosa) se analizara la presencia del gen RR.

Sin acuerdo

La semana anterior fue demorado un embarque en el puerto británico de Liverpool y el 26 del mes pasado fueron detenidos otros dos buques en los puertos españoles de Bilbao y Santander. Cuando ocurrió lo de Liverpool, no hubo comentarios desde Monsanto, pero voceros de la empresa lamentaron que aún no se hubiera alcanzado un acuerdo entre los eslabones de la cadena y el Gobierno para dar fin a la controversia.

El Ministerio de Economía prevé que la producción recibiría el impacto directo de las regalías que se intentan cobrar sobre la decisión de hectáreas por sembrar con soja en la campaña 2006/2007. Sostiene, además, que en harina de soja el impacto económico es directo, ya que la UE es el principal cliente, al adquirir un 50% de las exportaciones argentinas. "La actitud de Monsanto repercutiría en la industria aceitera, hoy en expansión.

El impacto negativo en el valor percibido por el exportador se produciría inmediatamente, dado que la incertidumbre respecto de posibles penalidades hace que el importador prefiera comprar en otros orígenes. Además, si se acordara el pago de 15 dólares por tonelada, se reduciría el precio a pagar al exportador argentino", agrega Economía. Para esta cartera, el empleo rural también se verá afectado.

Fuentes oficiales prevén que la norteamericana Monsanto presente otro planteo en Europa, pero no en un país, sino ante la UE.

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