El Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez arribó este lunes a Estambul, Turquía, donde se desarrolla la Conferencia del G-20. Tras participar de las primeras reuniones en las que se abordaron como eje central los precios y la volatilidad de los commodities se conocieron declaraciones del funcionario.
Domínguez destacó que “el principal riesgo en la economía global, hoy, no pasa por los aumentos de los precios de los commodities, ni por el sobrecalentamiento de las economías emergentes. El problema señaló- es la caída del producto global y la posibilidad cada vez más concreta de un largo periodo de crecimiento estancado en los países desarrollados”.
El titular de la cartera agropecuaria expuso además sobre la aplicación de tecnología en la producción de la Argentina. “La primera revolución de la pampa en la Argentina, hizo posible que cerca del 80% de la superficie utiliza siembra directa”, indicó.
La penetración de la SD en el esquema de producción se debió, dijo el funcionario, a un conjunto de razones como “la reducción de costos operativos, la simplificación de las tareas y la mejora de la eficiencia de la mano de obra”.
Domínguez resaltó que el sistema de siembra directa “mejora en promedio un 25% la eficiencia del uso del agua, mejora los niveles de producción y contribuye a realizar un mejor uso y conservación de los recursos naturales involucrados en el proceso productivo”.
Domínguez añadió otras bondades de la SD, como un embajador no solo de la producción sino también de las sembradoras argentinas.
“El sistema de siembra directa permite reducir el uso del combustible fósil, en promedio, entre un 40 y 50% respecto a la labranza convencional, dependiendo del cultivo y del nivel tecnológico empleado”, aseguró. “Esto representa tantas ventajas económicas como ambientales ya que reduce las emisiones de gases efecto invernadero y promueve el secuestro de carbono en el suelo”, añadió el ministro.
Domínguez también se refirió a la tecnología en semillas, especialmente con la difusión e investigación en biotecnología y genética como recursos revolucionarios. “Vamos a incrementar la producción de alimentos en diez años cuando el resto del planeta lo va a hacer en los próximos cuarenta años”, aseveró el titular de la cartera agropecuaria.
Sobre la volatilidad de los comodities, Domínguez señaló que “la pobreza y la injusta distribución de la riqueza es la causa del hambre en el mundo; no el aumento (de precios) de los commodities”. Y opinó que “la demanda de alimentos de la población mundial es creciente en cantidad y calidad. Y la oferta es cada vez más restringida”.
Luego remarcó que desde el gobierno argentino “estamos poniendo todo el empeño nacional en dar respuesta a esta meta, incrementando el grado de calidad para generar valor agregado y así industrializar la ruralidad”.
Para el funcionario se trata de una componente hacia el desarrollo para abandonar la dependencia nacional. “Dejamos de ser una colonia para incorporarnos a los países productores de alimentos con mayor valor agregado”, aseguró.
En declaraciones a la prensa, Julián Domínguez sostuvo que “la clave es producir más, y esto se logra mediante la investigación en biotecnología y genética para optimizar la productividad. No coinciden los discursos que inmovilizan la investigación y el desarrollo mientras millones de hermanos se mueren de hambre”.
Domínguez remarco también la importancia del PEA. “Argentina ha puesto en marcha un Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial que lo coloca en el liderazgo de las naciones del mundo en la programación de su aporte agroalimentario al planeta. La Ley de Tierras, la promoción del seguro multiriesgo y un procedimiento homologado con los países del BRIC, nos ubica en la puerta de inversión en materia de investigación biotecnológica y genética agrícola”, aseguró.
Por último, el titular de la cartera agrícola aseguró que “junto a Brasil, estamos trabajando en darle visibilidad a la defensa de los países productores de alimentos”, y ponderó la figura del titular de la FAO al sostener “que un mercosurino como José Graziano da Silva presida la FAO, es la señal de un cambio de paradigma”.
Fuente: El Enfiteuta