Chaco

Disputa entre pescadores y la Prefectura en medio del río Paraná

Actualidad
Una verdadera batalla naval con bombas molotov, balas de goma, piedras y palos se desató entre barcazas de pescadores y guardacostas de la Prefectura Naval sobre las aguas del río Paraná, frente a las costas de la ciudad de Resistencia.

El conflicto se desató a raíz de la protesta de un grupo de pescadores que rechazan la veda que rige en aguas del río para todo tipo de pesca, hasta el próximo 30 de diciembre.

Voceros de la Prefectura Naval indicaron que el enfrentamiento estalló frente a las orillas del barrio San Pedro, de Resistencia, donde unas once embarcaciones de pescadores salieron al río a quebrantar la veda y seis guardacostas de la fuerza de seguridad intentaron evitar que lanzaran sus redes al río.

El prefecto mayor Carlos Farrel, responsable del operativo, explicó que los pescadores agredieron a los hombres de la fuerza arrojando piedras y bolitas de vidrio con gomeras, aunque posteriormente también lanzaron una bomba Molotov que no llegó a explotar.

A su vez, los manifestantes acusaron a los hombres de Prefectura de "reprimir" su protesta con disparos de balas de goma, aunque desde la fuerza se aclaró que se trataron de "disparos intimidatorios".

Tras el enfrentamiento en aguas del río Paraná, los pescadores decidieron regresar a tierra, donde mantuvieron una breve negociación con las autoridades y, al no alcanzar un acuerdo, efectuaron una nueva protesta cortando con un piquete el Puente General Belgrano, que une las provincias de Chaco y Corrientes.

La raíz del problema se encuentra en un tratado internacional de conservación de recursos ictícolas, por el que Argentina y Paraguay se comprometen a establecer una vez al año un período de veda para la pesca de 50 días.

En este caso, la veda fue establecida para estar en vigor desde el 10 de noviembre al 30 de diciembre próximo (la época de desove para los peces), y así se lo hicieron saber los gobiernos de Corrientes y Chaco a los pescadores locales. Según explicó el prefecto Farrel, todos los trabajadores de la pesca correntinos acataron la veda y "la inmensa mayoría" de los pescadores chaqueños llegó a un acuerdo con la administración local para abstenerse de pescar a cambio de un subsidio de dos cuotas de 230 pesos y dos bolsones de comida.

Sin embargo, la Asociación de Pescadores del Río Paraná -que según el prefecto Farrel representan "alrededor de un 10 por ciento" del total del sector- no aceptó la oferta del gobierno chaqueño.

Por eso, ya el pasado jueves trataron de quebrar la veda saliendo con sus embarcaciones al río, pero el intento fue abortado por Prefectura.

En los días siguientes los pescadores mantuvieron dos reuniones con las autoridades locales, pero no llegaron a un acuerdo por lo que hoy salieron nuevamente al río con once embarcaciones, una de las cuales tenía las redes listas para pescar.

Ante esta ofensiva de los pescadores, la Prefectura puso a patrullar a seis guardacostas para evitar que se rompiera la veda internacional, por lo que se desató la batalla sobre el río.

Una vez terminados los incidentes, los pescadores regresaron a tierra -sin lograr el quiebre de la veda-, donde mantuvieron nuevas negociaciones con el prefecto Farrel. En este sentido, el propio Farrel denunció que durante esas conversaciones con los pescadores fue "golpeado con un palo en el bajo vientre".

Una vez que el clima de las negociaciones se calmó, los pescadores resolvieron no regresar al río y reanudar su protesta en el Puente General Belgrano, clave para las comunicaciones entre Chaco y Corrientes.

Los pescadores chaqueños de la zona de Resistencia son conocidos como "malloneros" porque pescan con la red conocida como "mallón", y se dedican especialmente a especies como el surubí, el dorado, el pacú y el patí.

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