“El seguimiento de los lotes nos ayuda a tomar decisiones”, sentenció la fitopatóloga Norma Formento, especialista de la estación experimental INTA Paraná. Una de las principales voces autorizadas para establecer un panorama fitosanitario de la campaña es sin dudas la experta Norma Formento, quien lidera equipos de investigación de enfermedades en soja y posee la claridad suficiente como para orientar al productor en la toma oportuna de decisiones. En diálogo con Campo en Acción brindó un panorama del estado del cultivo de soja y las llamadas enfermedades de fin de ciclo.
Aseguró que hoy, ante un año Niño tan atípico en lo que fue el mes de enero, con la escasez de lluvias, también es muy bajo el nivel de enfermedades. Hay que poner el foco en la mancha marrón y el tizón morado.
“En Entre Ríos hay lotes que se están realizando aplicaciones contra la oruga, pero nuestra recomendación a los productores es que no aprovechen para agregar fungicidas. Si en febrero comienzan a darse lluvias de entre 20 y 30 milímetros, entonces sí es necesario aplicarlos”, expresó.
La ingeniera agrónoma estuvo recorriendo gran parte de la Provincia, por mencionar algunas localidades: Gualeguay, Paraná, Nogoyá y Rosario del Tala. “Viendo soja de primera y de segunda, nos encontramos con un panorama realmente distinto al que pensábamos en diciembre de 2015. Es que las condiciones escasas de lluvias hacen que las enfermedades crezcan lentamente. En algunos lotes en estado reproductivo avanzado se dan casos de mancha marrón. También de la Cercospora kikuchii, que es de color púrpura”, especificó la consultada.
“A partir de esta semana cobraron un rol importante microorganismos que viven en el suelo. Son unos hongos que aprovechan cuando la planta está estresada por cualquier razón y entonces penetra a la misma y provoca la muerte de la soja. Esto está causando preocupación en el centro norte entrerriano, en localidades como La Paz, Feliciano y Federal”, indicó Formento.
Lo que falta es lluvia para el cultivo de soja. Las enfermedades no han aparecido, ni siquiera el tifón bacteriano, que es un clásico en Entre Ríos.
En este contexto, estamos frente a un panorama tranquilo, por lo menos hasta que llueva.
La especialista insistió en el monitoreo como herramienta básica y fundamental. “No estamos viendo presencia de enfermedades como para sugerir aplicación a partir de un estado fenológico y el INTA Paraná no indica que se apliquen productos por estado fenológico, sino por presencia de la enfermedad y condiciones de pronóstico extendido favorable a las enfermedades. Monitoreo, registro y tomo la decisión”, enumeró.
Fuente Campo en Acción