subasta pública

Desde Federación Agraria se oponen al esquema de ventas de tierras del Ejército

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El proceso es ahora criticado por la Agrupación Grito de Alcorta, de la Federación Agraria, por el mecanismo propuesto que, aseguran, terminará excluyendo a los verdaderos productores.

Mediante el Decreto 225/2017 el Gobierno Nacional dispuso se inicie proceso para la venta de departamentos, terrenos y campos, estos últimos de unas 18.600 hectáreas. El proceso es ahora criticado por la Agrupación Grito de Alcorta, de la Federación Agraria, por el mecanismo propuesto que, aseguran, terminará excluyendo a los verdaderos productores.

Mediante el Decreto N° 225/2017 se autorizó a la Agencia de Administración de Bienes del Estado la venta de 39 bienes pertenecientes al dominio privado del Estado Nacional. De este modo, serán vendidos departamentos, terrenos y campos. Estos últimos y hasta este decreto, eran administrados por las Fuerzas Armadas y en la mayoría de los casos, otorgados en alquiler para producir, sobre todo, soja y maíz.

Así, el Estado Nacional puso a la venta parte del Haras “General Lavalle” en Tandil, provincia de Buenos Aires, 360 has; del Haras “General Paz” en Ordoñez, 8500 has, en provincia de Córdoba y del Campo “Los Andes” en Tunuyán, Mendoza, 10.000 has. En total, el Estado Nacional se desprenderá de 18.600 has. de tierras productivas, la mayoría de ellas en la zona núcleo de nuestro país.

El argumento que se esgrime y que da sustento al decreto de venta, es que estas tierras, son “predios que son susceptibles de ser explotados agrícolamente, no siendo ésta una actividad propia de la ADMINISTRACIÓN PÚBLICA” y que quedan sujetos en muchos casos a una subexplotación o a un inapropiado aprovechamiento.”

En el año 2013, el Estado Nacional firmó un convenio con el INTA para explotar aproximadamente 40 mil has y se inició un programa de forestación de otras 10 mil has. Sin embargo, en el año 2015, antes de la firma del decreto de referencia, se dejaron sin efecto los convenios con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y se retornó al sistema anterior, es decir, se regresó al esquema de licitación y las tierras fueron rentadas, entre otras, a dos grandes empresas: M.S.U y CRESUD, cada una de ellas alquila más de 20 mil has, el 80% del total de las tierras.

El esquema de venta

El esquema de ventas prevé el fraccionamiento de los predios, pero una vez realizado ese fraccionamiento deja librada la venta al mejor postor. Así, está previsto que la venta, por ejemplo, del “Campo La Remonta Haras General Paz” se realizará fraccionándolo en 45 lotes de 50 a 350 has ( 20 de 50 a 100 y 25 de 120 a 350 has). Una vez fraccionado se realizará una subasta pública y al mejor postor, pudiendo participar personas físicas y jurídicas, argentinos o extranjeros.

Desde la Agrupación Grito de Alcorta critican que ése sea el único criterio a seguir. Así, en un comunicado indicaron que “En este esquema, las cooperativas son consideradas como sociedades y como ningún comprador podrá adquirir más de dos lotes, quedarán prácticamente afuera. Tampoco está previsto que haya un orden de mérito o privilegio que favorezca a hijos de productores, técnicos en producción agraria, habitantes de la zona o jóvenes que deseen establecerse en el campo.”

Según la agrupación, al regirse únicamente por el mayor precio, más allá de que los predios sean de tamaño medio o reducido, el esquema “favorecerá a quienes estén económicamente mejor posicionados”, pero no asegurará el arraigo local ni que haya allí más o nuevos productores. El comunicado también hace hincapié en que para promocionar el arraigo se debiera complementar la venta con la electrificación, la construcción o mejora de los caminos rurales, etc. Con los fondos recaudados tampoco está previsto que tengan ese destino.

El comunicado termina indicando que “Si en verdad se desea aumentar la productividad de estas tierras será necesario garantizar que los pequeños y medianos productores puedan acceder a la propiedad de las tierras, mediante un plan de colonización que contemple proyectos productivos, sustentables, que propicien el desarrollo económico, social y cultural de la región”

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