La Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (Farer) rechazó la decisión del Gobierno nacional de modificar el sistema de aplicación de la vacuna contra la fiebre aftosa. Considera que la medida introduce riesgos en un esquema sanitario que, según afirmaron, ha demostrado eficacia durante décadas en la protección del rodeo argentino.
Desde la entidad señalaron que el actual modelo, basado en Fundaciones y Entes Sanitarios, permitió garantizar la correcta aplicación de la vacuna, el mantenimiento de la cadena de frío y una cobertura amplia en todo el territorio. En ese sentido, destacaron que se alcanzó una inmunidad de rodeo “exitosa”, con niveles de cobertura no menores al 95% en períodos breves.
Farer advirtió que habilitar la aplicación directa por parte de veterinarios privados podría fragmentar el sistema y debilitar los controles. En ese marco, recordaron experiencias previas con esquemas más desregulados en los que se registraron incumplimientos y fallas en la vacunación.
La entidad rural también remarcó el carácter solidario del modelo vigente, al sostener que permite asegurar la vacunación en zonas de frontera y entre pequeños productores que podrían quedar en desventaja bajo un esquema individualizado.
“Cualquier debilitamiento del sistema sanitario podría tener consecuencias directas sobre el posicionamiento internacional de la carne argentina”, indicaron desde FARER, en referencia al contexto actual de apertura de mercados y oportunidades comerciales para el sector ganadero.
En ese sentido, subrayaron que la sanidad del rodeo es un aspecto estratégico que no debe verse afectado por decisiones políticas, sino sustentarse en criterios técnicos y sanitarios.
En su declaración, Farer calificó la decisión como “desacertada, inconsulta, carente de respaldo científico y sin fundamentos”, al tiempo que cuestionó que responda a una lógica economicista. Además, manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que el Gobierno avance hacia un cambio en el estatus sanitario del país, con el objetivo de pasar a una condición de libre de fiebre aftosa sin vacunación.
Según advirtieron, esa eventual modificación implicaría un giro significativo respecto de las políticas sanitarias sostenidas durante décadas y podría concretarse “de espaldas a los productores”, poniendo en riesgo el trabajo realizado por el sector.
Finalmente, la entidad reiteró su rechazo a la iniciativa y reclamó que cualquier cambio en el sistema sanitario sea debatido con los actores involucrados y respaldado por evidencia científica.