El Gobierno les diría a las petroleras a quiénes y cómo deberán adquirir este biocombustible. El objetivo de esta iniciativa es que los productores más chicos cobren más.
Esto sucede luego de que las pymes del biodiesel le enviaran una carta a la presidenta Cristina Kirchner pidiendo un precio diferenciado respecto de las grandes empresas del sector o un sistema de compensación para el producto que venden a las petroleras en el mercado interno.
Las pymes sostienen que tienen costos más elevados que las grandes compañías del rubro, la mayoría con sus propias fábricas de aceite y que también actúan como exportadoras. Desde las pequeñas empresas estiman en 800 pesos por tonelada su costo adicional respecto de las grandes empresas.
Kicillof y Moreno elaboraron un plan y convocaron a una reunión a las petroleras, las cuales están obligadas a comprar el biodiésel para cortarlo al 7% con gasoil.