Brasil realizó su primera exportación de carne porcina fresca a Estados Unidos, lo que el Gobierno interpretó como una señal de confianza internacional en sus controles sanitarios, informaron ayer fuentes oficiales.
El primer cargamento, de 25 toneladas, se realizó el pasado jueves desde el puerto de Itajaí (Santa Catarina, sur) y estuvo precedido por dos años de negociaciones entre los gobiernos de ambos países, según anunció el Ministerio de Agricultura de Brasil. El ministerio señaló que la apertura del exigente mercado estadounidense es una "señal de confianza" para los controles sanitarios brasileños que, según el organismo, son "constantes". Las autoridades estadounidenses dieron permiso para vender carne fresca o refrigerada a dos plantas brasileñas, ambas en el estado de Santa Catarina.