Hasta el momento el maíz es el cultivo más afectado por el severo déficit hídrico que está atravesando la provincia de Entre Ríos, debido a que durante el período crítico (± 15 días de la floración) como así también en lo que va del llenado de granos, el escenario climático ha sido muy desfavorable.
En base a la consulta efectuada a la Red de Colaboradores del SIBER se ha podido determinar que en el territorio provincial el 92,79% del área se encuentra en una condición que se puede calificar como Regular o Mala y solamente el 7,21% de la superficie posee una condición Buena a Muy Buena.
Campaña sojera
Al día de la fecha se ha logrado implantar alrededor del 90% de la intención de siembra de soja de primera, representando alrededor de 988.200 ha, la fenología abarca desde etapas vegetativas hasta inicio de llenado de granos, presentando escaso desarrollo lo cual no les ha permitido cerrar el entresurco, observándose además mayor aborto de flores y chauchas con respecto a años anteriores.
Con referencia al estado de la oleaginosa existe un escaso 10,84% en condición Buena, la mayor parte del área se encuentra entre Regular (50,87%) y Mala (38,29%), no detectándose lotes en condición Muy Buena.
En la soja de segunda, el avance en las labores de implantación se posiciona en el 65%, lo que equivale aproximadamente a 170.600 ha. Los Colaboradores reportan muerte de plántulas por efecto de la sequía.
Además es importante mencionar que en muchos casos los productores han optado por picar el cultivo o bien realizar rollos, destinándolo como forraje para la ganadería como una forma de salvar una mínima parte de los gastos efectuados.
Síntesis del proceso de sequía
Desde el mes de abril la sequía solo experimentó mejoras temporarias y parciales. El trigo fue el primero que sufrió la falta de agua. Primero para las siembras y luego en su período de floración. Este cultivo padeció la seca con rigor en las tres provincias del centro. En el sur de BA los trigales tampoco pudieron florecer con buen nivel de humedad, condición que al final impidió las siembras de segunda.
Este comportamiento hídrico ya derivó en una de las peores producciones de los últimos 15 años. Primero, redujo fuertemente el área sembrada y luego impacto en forma contundente en los rendimientos.
Actualmente el maíz también padece el estrés hídrico en vastos sectores tradicionales de este cultivo, es decir la seca golpea en la zona núcleo. Posiblemente la soja se vea beneficiada si comienzan a llegar las precipitaciones previstas a partir del domingo.
Se adjunta informe completo Proyecto Siber - Bolsa de Cereales de Entre Ríos