Los tamberos entrerrianos

Denuncian una jugada de las grandes industrias para planchar los precios

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Hay una operación corporativa que perjudica a la producción, señaló Ricardo Depino, el presidente de Caproler, la cámara que agrupa a los tamberos de la provincia.

Con el desorden interno de la cadena “ganan la industria y la comercialización”, y, mientras el productor “está luchando por algunos centavos más para subsistir y tener rentabilidad, hay una remarcación de 20 ó 30 pesos en un kilo de queso”, agregó el dirigente.

Terminante. Al Gobierno nacional “lo único que le importa es que siembren más soja”right »La Cámara de Productores de Leche de Entre Ríos (Caproler) salió a denunciar una “operación corporativa” de las grandes industrias lácteas con el objetivo de mantener planchados los precios que los tamberos reciben por su producción, lo que en la práctica significa, al menos por el resto del año, que ese valor no aumentará a pesar del incremento de los costos de producción y de que en las góndolas los precios de los productos lácteos, en especial los quesos, no detienen su carrera alcista.

Ricardo Depino, el productor de Gualeguaychú que es presidente de Caproler, no duda al explicar la situación que atraviesa el sector. “Una vez más está sucediendo la lógica consecuencia de las operaciones corporativas de las grandes industrias lácteas”.

“Las grandes empresas –hablo en general, no de todas– cuando necesitan leche, para no complicar la demanda, aceptan que las pequeñas y medianas industrias les deriven la suya”, explicó el dirigente. La jugada tiene un solo objetivo: no salir al mercado a competir, lo que implicaría una mejora de precios para el productor.

Las pequeñas y medianas usinas, a cambio, reciben un diferencial de precios respecto de lo que le pagan al tambero y ahí está el negocio.

La industria, de ese modo, logra mantener planchados los precios al productor, aunque el consumidor tenga que pagar cada vez más por los productos en las góndolas.

¿Hay más leche? Depino, en otro orden, negó que haya un crecimiento significativo de la producción de leche en el país. “Aumentó, sí, pero no en los niveles que se habla. La curva se está revirtiendo y está demostrando un cambio de tendencia y se espera, si hay una primavera normal, que la producción suba”, precisó, y remarcó que “no es cierto que estemos cerca de los 12 mil millones de litros, sino que seguimos levemente por encima de los 10 mil millones”.

Cuando la producción aumenta, continuó el presidente de Caproler, las industrias grandes dejan de comprarle a las pequeñas y medianas. Éstas, a su vez, al no poder entregar la leche que tenían comprometida, empiezan a elaborar sus productos. Como la gran mayoría de estas pymes son queseras, aumenta la producción y los stocks de quesos y aparecen las dificultades financieras hasta para pagarle la leche al productor.

Los grandes compradores de quesos, por su lado, al saber esto retacean la compra, incrementan el problema, y destruyen los precios a los pequeños y medianos queseros.

Un grupo de supermercados, por otro lado, compra el 60 % de los quesos y lo hace, en forma corporativamente ordenada, a distintas fábricas grandes que mantienen un determinado valor de los quesos en oferta en forma rotativa con lo cual ponen un techo a los pequeños y medianos queseros. Por ejemplo, si un queso de primera marca se paga 20 pesos a la industria, a los pequeños y medianos queseros con otras marcas les ofrecen 12 ó 14 pesos. “Entonces se destruye el mercado de compra y el precio al productor”, enfatizó Depino.

Mientras tanto, los precios en góndola no bajan porque “en el medio (de la cadena láctea) hay un gran desorden –que viene de la decisión corporativa de las grandes industrias con la complicidad silenciosa de las pequeñas y medianas que conocen el juego– y el que paga los platos rotos es el productor”, se quejó Depino.

Los precios. Toda esta situación “que castiga al productor es algo absolutamente digitado”, agregó el dirigente, quien no habló de una baja de precios al tambero sino de la decisión de instalar la sensación de que los actuales valores son los que recibirá en la primavera. Es decir, “que no esperemos aumentos como veníamos teniendo de cuatro a cinco centavos por mes”.

Planchar el precio es el objetivo. Lo mismo sucedió el año pasado, pero ahora “se adelantó un mes con la misma operación corporativa”, apuntó Depino.

Una vez más, sintetizó el presidente de Caproler, “con el desorden interno de la cadena ganan la industria y la comercialización, y, mientras uno está luchando por algunos centavos más para subsistir y tener rentabilidad, hay una remarcación de 20 ó 30 pesos en un kilo de queso”.

Y esto, advirtió, “es una política de Estado” porque “al Gobierno nacional, más allá de lo que diga, lo único que le importa es que siembren más soja porque es su caja, el resto no le interesa”, fustigó.

Para el corto plazo, el invierno y la primavera, en síntesis, el tambero no va a tener ninguna recuperación de precios, “por el dominio y poder dominante de la industria”. Depino, por eso, instó una vez más a los productores a agruparse gremialmente. “Mientras los tamberos no tomen conciencia y opongan al poder de la industria un poder similar lamentablemente seguiremos así”, subrayó.

Los productores, en alerta

La Mesa Nacional de Productores de Leche alertó por la posibilidad de que un crecimiento del 10% en la producción de leche genere una “crisis autoimpuesta” y una baja en el precio que se le paga al tambero.

En una reunión que tuvo lugar la última semana en la sede de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), el titular de la Asociación de Productores de Leche (APL), Raúl Cata, leyó el documento “La realidad de la lechería”.

Posteriormente, Ezequiel de Freijoo, integrante del área de Economía de la Sociedad Rural Argentina (SRA), realizó un análisis de la situación ya que la Mesa Nacional es el ámbito en el que se discute y se analizan las propuestas de los gobiernos.

Freijoo aseguró que el “modelo económico pone en riesgo al sector” y recordó que ya en enero la Comisión de Enlace había publicado un comunicado en el que destacó que el precio de la leche sufre una creciente disminución. En la actualidad se paga 1,57. La industria debería abonar 1,65 y pende la amenaza de bajarlo.

“El precio al productor se deterioró respecto de los costos, hoy en el segundo trimestre de 2011, se encuentra un 5% por debajo y va a seguir en caída porque la inflación va a presionar”, destacó el economista.

Respecto del mercado internacional tiene buenos precios pero mucha volatilidad, en marzo llegó la tonelada de leche en polvo a 4.000 dólares, luego cayó.

El documento presentado la última semana advierte sobre la coyuntura, “como resultado de políticas y regulaciones improvisadas por parte del Gobierno” y “lo que debería haber sido una buena noticia” se ha “transformado en un problema”. Se trata de la estimación de un aumento de producción de leche en el orden del 10%, luego de 11 años de estancamiento.

“En estos días nos enteramos de que por la falta de inversiones en los últimos años, debido a la incertidumbre generada y la falta de seguridad jurídica y previsibilidad, peligra la transformación de este crecimiento en productos rentables como la leche en polvo, por falta de capacidad instalada”, sostuvo el documento.

Propuestas

Productores de leche destacaron que son obligados a “recurrir a productos alternativos como los quesos, de colocación más insegura, de menor contribución y demanda” en la actual coyuntura.

Las Cámaras de Productores de Leche de las Cuencas Oeste, Abasto Norte y Sur, Mar y Sierra, Sur de Santa Fe y Córdoba y de la provincia de Entre Ríos, junto con la Unión General de Tamberos, Coninagro, Federación Agraria, CRA, SRA y Frente Agropecuario Nacional integran la Mesa Nacional de Productores de Leche.

Elaboraron una serie de propuestas para que el Gobierno nacional amortigüe la futura crisis “autoimpuesta” que prevén así como un “estancamiento” del sector.

• Sugieren suprimir los permisos de exportación (ROE).

• Elevar los reintegros a los productos exportados a los máximos permitidos por los acuerdos internacionales.

• Devolución automática del IVA exportaciones.

• Prefinanciamiento de las exportaciones, financiamiento de los stocks y aumento del capital de trabajo.

• También reclamaron un compromiso activo oficial en las negociaciones con el lobby lácteo brasileño, para que se garantice un comercio fluido de lácteos en el Mercosur.

• Además consideran necesaria la eliminación de impuestos regresivos al consumo y una optimización del sistema de compras por parte del Estado nacional, en productos alternativos como la leche larga vida.

Números

El precio promedio que recibieron los tamberos en abril, en Entre Ríos, fue de $ 1,42. Algunos no llegaron a 1,40, hay una media entre 1,47 y 1,50, y hay productores que recibieron entre 1,53 y 1,55. Los costos, en tanto, siguen en aumento y no están lejos de estos valores.

El dato

80 por ciento de los tambos de Entre Ríos son pequeños y son los que tienen los mayores costos. Lo disimulan porque la mano de obra es familiar, pero claramente están en una situación difícil, señaló Ricardo Depino, el presidente de Caproler.

Fuente: El Diario - Danilo Lima

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