En una reunión convocada por diputados de la oposición, a la que no concurrió el titular de Medio Ambiente ni la jefa de policía de la provincia, distintos sectores que tienen que ver con la actividad pesquera denunciaron hechos muy graves en torno a la depredación ictícola que se registra en el río Paraná, a la que consideraron que está en una situación límite. Incluso el presidente de la Federación de Pesca de Santa Fe manifestó que, si es necesario, se llegaría al corte de rutas y puentes para defender este recurso. Asimismo se acordó convocar para pasado mañana al titular de la cartera ambiental, Marcelo Terenzio.
El encuentro sobre la crisis pesquera sumó a legisladores, ediles de Santa Fe, Coronda y Reconquista, ambientalistas y representantes de organizaciones vinculadas al sector y del Consejo Provincial de Pesca, quienes cargaron contra "la inoperancia y la ausencia de control de Medio Ambiente, que sólo realiza procedimientos efectistas, pero ha permitido la devastación del río por parte de los frigoríficos exportadores".
Además de la cartera de Medio Ambiente, las críticas también fueron para los senadores y diputados en su conjunto, de quienes se dijo que "nunca concurrieron a la convocatoria que durante más de un año y medio les realizó el Consejo Provincial de Pesca", algo que trató de refutar la diputada Daniela Questa, al sostener que la Cámara baja no designó a sus representantes y que eso es responsabilidad del oficialismo.
Tanto Questa como el diputado radical Santiago Mascheroni dejaron en claro la postura que han tenido a través de iniciativas en el cuerpo. Este último recordó que hace dos años presentó un proyecto de ley prohibiendo por 180 días la captura de especies, excepto por métodos tradicionales como el anzuelo.
Durante la reunión, la totalidad de los presentes estuvieron de acuerdo en que "se terminó la hora de las palabras frente al agotamiento de la fauna ictícola", y hasta el presidente de la Federación de Pesca de Santa Fe, Ricardo Leonardi, no vaciló en anunciar que "si es necesario cortaremos rutas y puentes en defensa del recurso", quejándose fuertemente de diputados y senadores desentendidos de esta crisis y de la falta de cumplimiento de la norma que ellos sancionaron.
Para la mayoría, la depredación en el Paraná ha ido creciendo en forma proporcional al aumento de las exportaciones, que está dejando ganancias fabulosas a partir del suculento precio internacional que tiene el sábalo, cerca de cuatro dólares. La presa por la que años atrás se pagaba a los pescadores entre 25 y 50 centavos el kilo, hoy oscila en 1,50 peso, lo que permite visualizar la ganancia de los frigoríficos.
Para Carlos Pecorari, comerciante de pesca deportiva y miembro del Consejo Pesquero, "no se puede seguir explotando algo que ya casi no está. Hay mucha gente que se está haciendo millonaria con algo que es de todos y se lo está exterminando, dejando sin recursos a la gente de la costa. Va a pasar como en otros países, como Brasil o Colombia, que los pobladores y los isleños que vivieron del medio natural terminan pidiendo monedas en un semáforo".
Guillermo Keen Scotta, presidente de la Cámara de Empresarios Turísticos y también integrante del Consejo Pesquero, precisó que su sector hace diez años volcó casi todas sus inversiones en la costa santafesina como un lugar de destino turístico y hubo muy buena respuesta de todo el país. "Pero la gente viene por la naturaleza y la pesca, pero al no encontrar nada, muchos no vuelven más porque se sienten estafados", y agregó: "Nosotros no los estafamos porque hay responsables que son los verdaderos estafadores, porque no se cumplen las leyes".
Según el diputado Mascheroni, autor del proyecto de veda pesquera, el tonelaje exportado se incrementó en la provincia de Santa Fe casi en un 12 entre 2004 y 2005, y que del 2003 al 2004 el crecimiento fue descomunal. Entre la facturación oficialmente declarada por las 500 empresas que exportan, las cuatro pesqueras de la provincia figuran en 2005 en el orden de los seis millones de dólares.
El concejal radical Eduardo Simoniello autor del proyecto para que se suspenda por un año y medio las exportaciones disparó con munición gruesa contra el gobernador Jorge Obeid. Afirmó que no entendía que "vaya a Gualeguaychú a apoyar el corte de ruta contra las papeleras cuando en el patio de su casa tiene a funcionarios que no toman medidas en defensa de la fauna amenazada".
Para William Pertov, representante de las comunas de la zona norte en el Consejo Pesquero, "no hay que matar las fuentes de trabajo, sino hacer respetar las medidas". Abogó porque no se prohíba la exportación, pero reconoció que "no hay voluntad política para que se cumplan las normas pesqueras, ya que el poder político parece subordinado al poder económico".
Fuente: La Capital