Eliminaron el histórico libro de movimientos de carne, un registro físico y manuscrito gigante que durante más de 40 años obligó a todas las plantas frigoríficas del país a completar, día por día, el ingreso, la salida y el stock de carne del establecimiento.
En 2026, toda esa información, quedará integrada automáticamente dentro del Sistema Integral de Faena, sin la necesidad de duplicar tareas.
Esta actualización dispuesta por el gobierno Nacional responde a un pedido del sector y trae beneficios concretos para la actividad. Por un lado, reduce de forma drástica la carga administrativa: muchas plantas necesitaban destinar personal exclusivamente a completar el libro todos los días. Por otro, elimina un costo innecesario, ya que los libros físicos eran caros y debían renovarse periódicamente.
Pero, sobre todo, permite que la información esté ordenada, sistematizada y en un solo lugar, mejorando la calidad de los datos y simplificando la gestión interna de los establecimientos.