La tarea permitió incautar 5.000 metros de redes que los frigoríficos de pescado entregan a los lugareños para que pesquen en el Paraná, cuyos recursos ictícolas están severamente amenazados a causa de la depredación por las prácticas de algunas empresas.
Flores anticipó que los cuadros de las redes incautadas tienen medidas de entre 8 y 10 centímetros de lado, cuando la medida mínima exigida en Entre Ríos es de 14 centímetros y en Santa Fe de 16.
El operativo, que continuará en los próximos días en otros sectores del río, es dirigido por el jefe de la Prefectura Paraná, prefecto Dante Vaira, y cuenta con la participación de técnicos del Area de Fiscalización de Entre Ríos.
La depredación que viene sufriendo el río Paraná en casi todo su recorrido desde hace algunos años se evidencia en Entre Ríos por el tamaño y escasez de las piezas que hoy se cobran.
Sectores ambientalistas adjudicaron en varias oportunidades la responsabilidad por esta situación a los frigoríficos del sector y a las fábricas de harina de pescado para la elaboración de alimentos balanceados.
Según los grupos ecologistas, los propietarios de frigoríficos y plantas faenadoras no respetan las medidas mínimas exigidas para la instalación de redes y arrastran con todo tipo de peces, cangrejos y langostinos de río.
La crítica situación ha provocado que en los últimos tiempos los pescadores artesanales de Entre Ríos hayan tenido que abandonar la pesca, único sustento para sus familias, para dedicarse a otras actividades que les permitan sobrevivir.
A la falta de conciencia respecto del tamaño y cantidad de los peces que se pueden obtener, se suma la creciente contaminación que afecta las aguas del río Paraná, lo que está provocando la desaparición de numerosas especies.
Técnicos del CONICET y del Instituto Tecnológico de Chascomús criticaron recientemente la falta de una legislación destinada a preservar la fauna ictícola en Entre Ríos, provincia que permanece indefensa ante la depredación que ejercen los frigoríficos de pescado.
Durante una charla ofrecida en esta ciudad, los expertos insistieron en la necesidad de que Entre Ríos fije una medida mínima de captura de 42 centímetros, con mallas de 16 centímetros, y de que acuerde con la provincia de Santa Fe una legislación común, debido a que ambas provincias comparten el recurso pesquero del río Paraná.