Con la soja de la próxima cosecha rozando los 300 dólares y subas importantes en el resto de los granos, hay una fuerte polémica entre los analistas del mercado sobre si esta tendencia alcista en las commodities agropecuarias podría producir incrementos en los precios de los alimentos, un fenómeno que los economistas denominan "agflación".
"Todo este movimiento de precios de los granos que tanto entusiasma a los productores tiene una contracara riesgosa, que es la reacción de los precios de los alimentos. En muchos países se están levantando voces de alerta al respecto", explicó el corredor de granos Ricardo Baccarin, vicepresidente de la corredora Panagrícola SA. "Personalmente, creo que si se mantiene la tendencia alcista por varios meses, que es lo que la mayoría de los analistas predice, eso se va a trasladar a los precios de los alimentos, particularmente, a productos como la carne o la leche", acotó Baccarin.
El corredor comparó el momento actual con el transcurrido en 2008, previo a la crisis financiera. "Entonces y ahora muchos se preguntan si las subas de los granos son de verdad tan buenas para los productores, porque tienen ingredientes especulativos que perjudican a los consumidores a la larga", dijo Baccarin, que consideró que una potencial suba en los alimentos afectará sobre todo a los países que importan mucho y no tienen gran capacidad productiva, como los africanos.
Desde la vereda opuesta, Ramiro Costa, economista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, consideró que la suba de los granos registrada este año no tiene punto de comparación con la de 2008, año en el que se desató una ola de pánico por la "agflación" debido a los fuertes aumentos registrados en los granos. "Aún estamos en un nivel de precios de granos 25 por ciento inferior al de ese año. Por otro lado, en 2008 a la suba de commodities se sumó la del petróleo, que llegó a los 140 dólares y hoy apenas roza los 80 dólares. En tercer lugar, la relación stock/consumo está muy por arriba de los valores vigentes hace dos años", dijo Costa.
La polémica ya trascendió al sector productivo y es fuente de discusión entre los economistas, que consideran un cóctel explosivo y favorecedor para la "agflación" la suma del dólar débil (que empuja a los fondos de inversión a refugiarse en productos seguros como las commodities ) y hechos de la coyuntura como el freno a las exportaciones de granos de Rusia, la baja en la estimación de la cosecha de maíz de EE.UU. y la persistente demanda china de granos.
"Estamos ante un escenario muy parecido al de 2008, cuando los fondos se resguardaban de la crisis comprando commodities , y eso impactó en el índice de precios de los alimentos. Si los precios de los granos siguen firmes, se va a terminar trasladando la suba", explicó Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica.
Castiñeira cree que el próximo anuncio de medidas de estímulo que hará la Reserva Federal de EE.UU. el 3 de noviembre puede tener una influencia decisiva para provocar "agflación". "La gran pregunta es cuántos dólares volcará la Fed al mercado", dijo Castiñeira. En esto, todos los analistas coinciden en que probablemente las tasas sigan bajas y el dólar, débil, hecho que puede acentuar las alzas de los granos.
Subas sin vuelta atrás
Martín Fraguío, director ejecutivo de Maizar, coincidió con la visión de Costa. "Hay muchos trabajos que demuestran que si suben los granos, no tienen por qué subir los alimentos, porque el valor de la producción tiene cada día menos incidencia en los valores de la comida", dijo.
"Pero lo peligroso de esto es que si los alimentos suben escudándose en la suba de las materias primas, después no bajan si éstas caen. Eso pasó en 2008. Los alimentos subieron a la par de los granos, y cuando estalló la crisis y las commodities cayeron, los precios de la comida se mantuvieron altos", dijo Fraguío. "Esto generó una polémica en Estados Unidos, donde se comprobó que, por estas subas, en la época de la crisis, con alto desempleo y baja rentabilidad de los productores, los supermercados tuvieron las mejores ganancias de su historia por venta de alimentos", destacó.
DE QUE SE TRATA
Riesgo inflacionario: hay un debate entre los analistas del mercado en cuanto a si las subas persistentes de los granos pueden provocar alzas en los alimentos en el nivel mundial, un fenómeno que se conoce como agflación.
Parecidos o iguales: algunos dicen que lo que está pasando ahora es similar a lo ocurrido en 2008 antes de la crisis de Lehman Brothers, cuando el boom de los precios de los granos incidió en los valores de la comida.
Voces en contra: según Ramiro Costa, economista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, no hay posibilidades de agflación porque existe un contexto diferente, con precios de granos menores, stocks mucho mayores y un precio de petróleo 60 dólares más bajo que en 2008.
Fuente: La Nación - Mercedes Colombres