La toma de la sucursal del Nuevo Banco de Entre Ríos, realizada por un grupo de productores de la Federación Agraria encabezados por el popular dirigente Alfredo De Angeli, enrareció el ambiente previo a la reunión entre la ministra de Producción, Débora Giorgi, y las entidades del agro y casi genera un cortocircuito entre las partes horas antes del encuentro.
Es que, según relataron altas fuentes de Confederaciones Rurales Argentinas, el Gobierno envió mensajes para presionar a esta entidad para que la Comisión de Enlace se despegase del hecho organizado por De Angeli, "si es que querían iniciar las negociaciones con Giorgi". Rápido de reflejos y escapando a una nueva escalada de agresiones, el presidente de la entidad, Mario Llambías, se excusó de opinar sobre la toma del banco entrerriano, aunque aclaró que "esto es producto de la falta de solución para los productores aquejados por la sequía, que causó estragos en Entre Ríos".
Casi al mismo tiempo, el director de la Sociedad Rural de Entre Ríos, Luis Miguel Etchevehere, desmintió una serie de declaraciones atribuidas a la filial entrerriana de la SRA en las que se criticaba a De Angeli y la toma del banco. "Esas declaraciones son falsas, no salieron de acá. Es entendible lo que pasó. Si bien las autoridades del banco se comprometieron a no mandar más intimaciones a los productores y pidieron tiempo para estudiar la posibilidad de refinanciar, hay muchos que están ahorcados. Necesitamos que se trate el problema con urgencia", dijo Etchevehere, que señaló que los productores seguirán negociando para refinanciar sus deudas.
Desde Buenos Aires, el presidente de la Rural, Hugo Luis Biolcati, fue más allá y se solidarizó con los entrerrianos. "Sería oportuno que el banco pudiera agilizar al máximo el análisis de los casos de los productores afectados y darles una solución viable lo antes posible. Los desbordes son el producto del deterioro de las condiciones de producción y de la ausencia de políticas adecuadas, que llevan a la gente a tomar medidas desesperadas", dijo Biolcati. El presidente de la Rural no olvida que De Angeli fue el primero que lo apoyó públicamente luego de que el Gobierno reveló las conversaciones secretas entre él y el ministro de Planificación, Julio De Vido, situación que generó una polémica en el seno de la Comisión de Enlace.
Por su lado, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, repudió la ocupación perpetrada por De Angeli y la calificó de "una verdadera ofensa a la institucionalidad, que va en contra de lo que continuamente reclaman los dirigentes agropecuarios".
Además, Randazzo calificó el hecho como "una actitud violenta que no tiene justificativo, lo único que busca es dinamitar el diálogo que comenzará mañana y muestra la intolerancia antidemocrática que tienen muchos de estos dirigentes".
Críticas de Urribarri
“Lamento que esto ocurra en mi provincia. Y lo lamento porque uno puede comprender algún error de un dirigente, error del que nadie está exento. Pero esto ya es una situación que se viene repitiendo. De Angeli y sus seguidores entraron la semana pasada a un juzgado para interrumpir un proceso judicial y luego entraron por la fuerza también a un estudio de radio" afirmó le gobernador Sergio Urribarri.
Lo lamento porque De Angeli es un dirigente que ha tomado predicamento y por ello no puede actuar haciendo lo primero que se le venga a la cabeza. Los dirigentes tenemos responsabilidades y hay que respetar ciertos comportamientos que son de rigor en la vida democrática.
Justamente ser dirigente se trata de conducir a las personas en momentos complejos. Encabezar una horda no es una acción dirigencial que tenga mérito alguno.
Espero que recapacite porque hay mucho por recomponer. Pero estas actitudes, justo en estos momentos, parece que quisieran dinamitar las columnas del diálogo que han recomenzado el campo y el gobierno y cuando toda la Argentina está deseando que ese diálogo fructifique en paz, y reactivación para los argentinos” concluyó el mandatario.