Además, en la provincia hay otros 40 en condiciones de ser rehabilitados, pero 51 tienen plazos vencidos. Afirman que aún es un sector dinámico, pero que no escapa a la falta de hacienda
Hay 152 establecimientos destinados al engorde de ganado a corral inscriptos en el Registro Provincial de Establecimientos de EPEC. Del total 61 están habilitados y 40 tienen condiciones de ser rehabilitados (es decir que ya fueron habilitados en algún momento, pero se les vencieron los plazos y están realizando las presentaciones correspondientes).
Los 51 restantes no han sido aún inspeccionados ni han completado la documentación. La actividad de los feed lot continúa siendo dinámica, aunque sufre, como los otros rubros relacionados, la falta de hacienda y la consecuente suba del precio de la carne. El subsecretario de Producción Animal de la Provincia, Edgardo Churruarín confirmó los 152 establecimientos inscriptos en el registro de Establecimientos Pecuarios de Engorde a Corral (Epec).
Están quienes cerraron los establecimientos, ya sea porque no les cerraron los números o porque definieron dedicarse a otro tipo de negocios, pero en general la cantidad de establecimientos se mantienen o incluso es mayor a 2006, año en que se creo la resolución Nº 6491, de regulación de los feed lot, con aplicación a todos los establecimientos de engorde intensivo de bovinos a corral instalados, que se instalen, amplíen o modifiquen sus instalaciones con destino comercial dentro de la jurisdicción de Entre Ríos.
La Subsecretaría de Producción Animal trabaja en forma conjunta con la de Medio Ambiente de Entre Ríos y a su vez con Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca).
“Tenemos una renovación permanente de los pedidos. Junto a Medio Ambiente somos los encargados de otorgar la habilitación a los emprendimientos en caso de que cumplan con los requisitos necesarios”, señaló el funcionario.
Los emprendimientos de engorde a corral están dispersos por el territorio entrerriano, y no hay un departamento que se destaque de otro en cuanto a la cantidad de establecimientos.
Se han dado casos en donde la comunidad se resistió a la instalación y permanencia de los mismos, por considerar que afectaba su calidad de vida (por los malos olores, la proliferación de moscas y la posible contaminación de las napas de agua), tal es el caso de los vecinos de Colonia Nueva, Colonia Crespo y Villa Urquiza en 2007 (el feed lot propiedad de la empresa Frigosur SA estaba ubicado en las inmediaciones del ingreso a Villa Urquiza y ruta 12) quienes lograron un acuerdo con la empresa que luego de un plazo se traslado hacia otro sector de la Provincia.
Un tiempo el reclamo se dio por parte de ciudadanos de La Paz (los corrales estaban muy cercano al casco urbano, por lo que una asamblea ambiental inició una campaña de concientización respecto del tema y fue a la Justicia en una acción de amparo que le resultó desfavorable). En 2007 también hubo fuertes quejas por parte de productores de Galarza por la misma cuestión.
Churruarín especificó en los feed lot los animales engordan hasta cuatro veces más rápido que con el mecanismo tradicional de pastura.
En caso de no cerrar el negocio, los productores pueden optar por enviar los animales a las islas o a campos, que es una tendencia que hoy por hoy se está planteando, pero la realidad es que “hoy y por lo menos por unos cuatro años, el movimiento ganadero quedará instalado como un buen negocio.
El tema es que se han hecho muy volátiles determinadas actividades y los feed lot sienten el impacto”, dijo. E s por eso que los feedloteros están atentos cada día a si crece la soja, o si sucede lo mismo con el maíz, o los precios del mercado cambian.
Fuente: Diario Uno