CRITICAS A LA DIRIGENCIA POLÍTICA

Daniel Welschen: “La conservación de suelos no está en la agenda de gobierno ni de las entidades de productores"

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"El modelo productivo que tenemos no se diferencia en nada, entre lo que hacía el kirchnerismo y lo que hace el gobierno actual”, afirmó. En mayo de 1982, comenzaron las primeras prácticas de conservación de suelos en Entre Ríos.

En mayo de 1982 comenzaron las primeras de prácticas de conservación de suelos en Entre Ríos. Se realizaron en Aldea Santa María, en el Departamento Paraná. Daniel Welschen, fue uno de técnicos que construyó las primeras terrazas para evitar la erosión de los suelos entrerrianos.

Welschen recuerda cuando se incorporó, a principios de la década de los ´80, a la Agencia de Extensión Rural del INTA Paraná. "En esos tiempos, el trabajo profesional con los productores intentaba incorporar prácticas de manejo que aportaran a la sustentabilidad de la actividad productiva, y fundamentalmente, mantener las familias rurales en el campo", recordó.

“Mi primer etapa de profesional la hice como extensionista; trabajábamos con muchos productores y el problema de la erosión de los suelos era sumamente grave. En esa época decíamos que Misiones y Entre Ríos eran las provincias con mayores problemas de erosión producto de nuestros suelos, que son mucho más pesados que en la Pampa Húmeda y producto también de un relieve con pendientes del 3 al 4%, lo que hacía que -con un sistema de labranza convencional, con arado de reja- las pérdidas de suelo fuesen muy grandes, los rendimientos muy bajos y así mucha gente fue dejando la agricultura y el campo”- recuerda y explica Welschen.

El profesional recuerda que “Entre Ríos en la década del 60 llegó a tener 1 millón 600 mil hectáreas agrícolas, para disminuir en los 80 a menos de 1 millón. “Actualmente estamos alrededor de 2 millones de hectáreas, es decir, no hemos aumentado significativamente la superficie, debido a que muchos productores habían dejado la agricultura por la baja productividad, debido entre otras cuestiones a la erosión de los suelos”- señaló.

¿Qué estimuló a los productores a comenzar a realizar las prácticas de conservación?

Desde el INTA trabajamos con pequeños productores tamberos y se fueron realizando capacitaciones destinadas a jóvenes con el objetivo de trata de concientizar a los chicos en la importancia de la conservación de los suelos. A partir de ahí y en base a algunas experiencias que acarreaba INTA, se iniciaron (por el año 1982) las primeras terrazas en Aldea Santa María.

“En un principio comenzamos con elementos muy rudimentarios, ya que en el INTA había muchas dudas sobre cuál era la mejor forma de resolver el problema. En ese momento con el Ingeniero Noble Babboni, como jefe de la agencia, decidimos comenzar los trabajos y compramos dos tablas, las graduamos y con mangueras de 25 metros marcamos las primeras terrazas”- recordó Welschen.

A partir de ese momento, también en la zona de Crespo se comenzaron a hacer varias terrazas, sumado a eso se realizaron praderas permanentes, la fertilización con fósforo, el pastoreo rotativo, “fue un paquete tecnológico que fuimos incorporando fundamentalmente con jóvenes productores”- destacó.

El especialista resaltó también que a nivel institucional, el gobierno provincial, había creado la Dirección de Suelos en el año 1986. Un año después el Partido Justicialista gana las elecciones provinciales y Welschen asume como Subsecretario de Asuntos Agrarios de la provincia. Desde esa función profundizó el trabajo con organizaciones de productores. Así se logró la aprobación de ley de Conservación de Suelos de Entre Ríos. Con esta normativa el productor que hacia terrazas tenía beneficios impositivos, concretamente no pagaba un porcentaje del impuesto inmobiliario Rural durante un periodo de entre 5 y 10 años.

¿Cómo se dimensiona ese estímulo fiscal del Estado?

--El ceder la recaudación era un tema relativo, fue la gran discusión en ese momento cuando gobernaba Jorge Busti. Planteamos el tema de disminuir impuestos, tratando de explicarle a la dirigencia política que si se hacía un trabajo de conservación eficiente la provincia iba a recaudar más por otro lado. De lo contrario si no se hacía una práctica de conservación íbamos a tener menos recaudación, un éxodo rural y productores más pobres. “Eso se entendió, la ley salió por unanimidad, la comenzamos a aplicar de forma inmediata”.

Entre los años 2003 al 2007, la provincia llegó a tener alrededor de 500 mil hectáreas con prácticas de conservación de suelos.

“Creo que para poder hablar de producción sustentable hay que hablar de prácticas de conservación de suelos y rotación de cultivos”- remarco Welschen, al mismo tiempo que criticó el retroceso en los últimos años en la provincia:

“Una ley de Urribarri le sacó todos los beneficios y se estancó todo este proceso. Su fin fue totalmente negativo para los productores. Si queremos hablar de competitividad a futuro es fundamental conservar el recurso”-sintetizó.

El glifosato

“Plantear el tema del glifosato como el principal tema del campo es ver el árbol y no ver el bosque, porque el bosque es un recurso que se sigue deteriorando con el monocultivo de la soja y es fundamental que el gobierno nacional, desde los Ministerios de Ambiente y Agroindustria, planteen un proyecto que apunte a que Argentina pueda hacer sustentable su agricultura. El modelo productivo que tenemos no ha cambiado en nada desde lo que hacía el kirchnerismo a lo que hace el gobierno actual”, afirmó.

“Si no hacemos un planteo poniendo énfasis en la conservación de suelos y la rotación de cultivos, Argentina va a ser cada vez menos competitiva porque para poder conservar los altos niveles de producción, se va a tener que utilizar más fertilizantes y más tecnología de insumos, que tienen más impacto ambiental. Esto es un llamado de atención a la dirigencia política y a las organizaciones gremiales, la conservación de los recursos tiene que hacer un elemento clave de la discusión”- concluyó.

Fuente: Campo en Acción

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