La promoción del engorde de ganado a través de feed lots de grandes dimensiones, impulsada por el Gobierno, apunta a "hacer caja a costa de los productores", a través de un "distorsionado y negativo manejo de la Secretaría de Comercio Interior", a cargo de Guillermo Moreno.
Así lo denunció el jueves pasado la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), en un comunicado en el que detalla cómo a través de los subsidios otorgados, los engordadores de hacienda pueden obtener ganancias de hasta el 80 % sobre el valor de compra.
La entidad precisa que con precios de 3,10 a 3,15 pesos el kilo para los terneros y de 2,60 a 2,70 pesos para los novillitos de 250 a 330 kilos, los engordadores "reciben un subsidio por cabeza y por día para animales que se faenan con menos de 300 kilos, de 2,17 pesos".
En ese caso, lo ganado por los feedloteros sería de 1,80 peso por kilo, equivalente al 55 % del valor de compra. Cabrap denuncia, en este caso, el "distorsionado y negativo manejo" dispuesto por la Secretaría de Comercio Interior, que beneficia a los engordadores intensivos, en detrimento de los criadores y recriadores.
"Para el caso de la compra y engorde de novillitos, por ejemplo, si se compra con 270 kg y se vende con 380 kg el subsidio aportado por el gobierno representa 2,89 pesos por cabeza y por día, y aproximadamente 2,31 peso por kilo es lo ganado por animal; en este caso el subsidio representa el 80% del valor de compra", añaden.
Según la entidad gremial, el objetivo de "crear enormes feedlots con los terneros overos (...) es seguir haciendo caja a costa de los productores y engañando a la población con la excusa de cuidar la mesa de los argentinos".
"La gran diferencia se la lleva quien en aproximadamente tres meses obtiene una ganancia neta del 25 al 30 por ciento sobre el valor de compra de esos terneros", indican en Carbap.
Por su parte, "el criador que debe esperar durante 16 meses (con venta de ternero) o 26 meses para un recriador que vende con 270- 280 kg obtiene un valor bruto de 560 a 700$/cabeza respectivamente, con margen negativo", aseguran.
"Los feedloteros son cómplices obligados del perverso esquema diseñado por el Gobierno, para quienes el atraso en el pago de los subsidios sigue en los siete meses, pero siempre beneficiando y pagando a término a los establecimientos más grandes o a los más amigos y funcionales", denuncia la agrupación presidida por Pedro Apaolaza.
El documento señala también que, "al igual que lo ocurrido con la repartija de maíz para las zonas de sequía, la culpa no la tiene el chancho sino quien le da de comer".