"No queremos subsidios ni créditos. Queremos rentabilidad", dijeron Osvaldo Marino y Jorge Bertagna, dirigentes de la Federación Agraria Argentina en Mendoza y San Juan, respectivamente, y representantes de los productores de frutas. Esas provincias viven una crisis por la caída del precio de uvas, damascos, duraznos y ajos.
En este contexto, los dirigentes reclamaron al Gobierno que establezca un precio mínimo a pagar a los productores de frutas y ajo (precio sostén), por arriba de los 75 centavos.
"Estamos en crisis. Necesitamos que se pague la fruta al precio que vale, y no a 20 o 30 centavos el kilo cuando en los supermercados de la Capital se vende a 7 u 8 pesos", señalaron Marino y Bertagna.
La crisis del sector frutihortícola cuyano se agravó este año por los problemas climáticos, la crisis internacional, la devaluación en Brasil y la caída de la demanda. Producciones como el durazno pasaron de valer 1,20 el kg a 0,30 centavos en menos de doce meses.
"Entendemos que hay una situación difícil a nivel mundial, pero no puede ser que la variable de ajuste siempre sea el productor, que hoy recibe un precio que ni siquiera cubre los costos de cosecha y acarreo", dijo Marino. Ambos dirigentes afirmaron haber planteado el problema de las economías regionales al secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, en la última edición del INTA Expone realizada en Mendoza recientemente.
"Nos prometió una respuesta en tres días. Todavía estamos esperando su llamado", dijeron. Desafiaron al INTA a calcular la rentabilidad de las producciones cuyanas. "No la sacan porque no hay rentabilidad", dijo Bertagna. "Hace dos años, ante un planteo nuestro, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia dijo que hay un claro manejo monopólico de parte de las tres o cuatro firmas que manejan lo producido por 24.000 agricultores", relató Bertagna, que preside la Federación de Viñateros y Productores Agropecuarios de San Juan.
Los productores también criticaron los subsidios oficiales a ciertos sectores industriales. "Hay 25.000 familias que dependen de estas economías regionales. No entendemos por qué este gobierno subsidia la industria automotriz, cuando por cada millón de pesos facturados en la agroindustria se generan 15.000 empleos, y las automotrices sólo 3000", expresó Marino. Por la caída de los precios y la baja de la demanda habría unos 24.000 productores de frutas de San Juan y Mendoza en riesgo de desaparición.
Fuente: La Nación