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Crisis en el agro brasileño

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La semana pasada, el ministro había anunciado que se iba a otorgar una ayuda de emergencia de 466 millones de dólares para el sector de granos. Sin embargo, ese sector contestó que la cifra era insuficiente y prometió aumentar las protestas.

Crisis en el agro brasileño

Los productores reclamaron en Brasilia medidas urgentes al gobierno

BRASILIA.- El sector agrícola de Brasil, que concentra el 40 por ciento de los ingresos del país, realizó protestas en Brasilia el martes último y exigió más ayuda del gobierno para sobrellevar la crisis que padece el campo.

Los agricultores brasileños, principalmente los productores de soja, ya llevan cuatro semanas de protestas en la principal zona productora del país.

Los manifestantes vienen bloqueando carreteras y vías férreas clave en la regiones centro-oeste y sur, por donde se transporta la producción de granos hacia los puertos.

Hasta el momento, los puertos continuaron embarcando los cargamentos sin demoras, pero especialistas advierten que si el gobierno no asiste a los productores y logra que las protestas se detengan, podría haber desabastecimiento.

"Es lamentable que en sólo un año hayamos caído del cielo al infierno", dijo Blairo Maggi, gobernador de Mato Grosso, principal estado productor de soja de Brasil.

"Reclaman prórrogas para pagar los créditos, un programa de recuperación de la renta y medidas estructurales" (infraestructura de carreteras y puertos), dijo el presidente de la federación agrícola del estado de Mato Grosso -Famato-, Homero Pereira.

Los productores de granos brasileños reclaman políticas gubernamentales que provean medidas para frenar la caída de los precios de los cultivos clave, extensiones para el pago de las deudas de los productores y reformas estructurales, incluyendo bajas en los precios del diésel y en las tarifas de importación de agroquímicos y fertilizantes.

"Una de las regiones agrícolas más competitivas del mundo se está quedando atrás", agregó Maggi.

Gobernadores de nueve de los principales estados productores y representantes de los gobiernos de otros tres estados asistieron a una conferencia de protesta llamada "Agricultura y Hacienda en Brasil: Crisis y Soluciones", que se celebró el martes último en el Congreso brasileño.

"No vamos a hacer una protesta con tractores. La protesta será peor. Los productores dejarán de producir", señalo Pereira, en referencia a las anteriores protestas, en las cuales se utilizó maquinarias de campo.

Mientras que las manifestaciones en Brasilia fueron tranquilas, con la mayoría de los productores sólo alentando a los críticos de la política gubernamental en la conferencia, los productores incrementaron los bloqueos de carreteras el martes por distintas partes de Brasil.

En Paraná, estado cuya principal actividad es la producción de granos, la policía de tránsito informó que había hasta 100 puntos diferentes donde el bloqueo producido por grupos de productores impedían el transporte de bienes agrícolas.

Sin embargo, en el puerto de Paranagua se estaban cargando granos sin inconvenientes y las reservas estaban casi completas.

El ministro de Agricultura brasileño, Roberto Rodrigues, dijo que el 25 de mayo el gobierno anunciaría el Plan Agropecuario para 2007, que daría más fondos y tasas de crédito más bajas para los productores.

La semana pasada, el ministro había anunciado que se iba a otorgar una ayuda de emergencia de 466 millones de dólares para el sector de granos. Sin embargo, ese sector contestó que la cifra era insuficiente y prometió aumentar las protestas.

"La agricultura brasileña se encuentra actualmente en la mayor crisis de los últimos 40 años. El gobierno es claro al respecto", dijo Rodrigues.

Crisis del sector

En los dos últimos años la desvalorización del real frente al dólar, que afecta drásticamente las millonarias exportaciones, sumada a problemas climáticos y a la reducción de precios llevaron al sector a una grave crisis, acrecentada por los créditos contraídos para la expansión.

Por su parte, el economista Paulo Rabelo de Castro, de la consultora Rating, estimó que el sector necesita de una inyección de 20.000 millones de reales (unos 9200 millones de dólares) para financiar las pérdidas del agronegocio.

El PIB agrícola brasileño creció 0,8% en 2005, el menor porcentaje desde 1997, según datos oficiales.

En el año 2005 la producción agrícola cayó 5,51%, con una cosecha total de 112.715 millones de toneladas; y un gran número de agricultores sufrió millonarias pérdidas debido a una sequía sin precedente en los últimos 40 años

LA NACION

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