Desde algunos sectores

Crecen los reclamos para tratar retenciones

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Entidades y autoconvocados están perdiendo la paciencia ante la dilación de la Cámara de Diputados para aprobar un nuevo régimen de retenciones. Referentes de la política ya revelan que una nueva legislación no será tan fácil como parecía.

Alguien podría decir que hay un “apriete” por parte de cierta dirigencia del campo, pero la sensación que se respira cuando se escucha aisladamente a los productores es la de desilusión.

Ayer Carbap reclamó al poder Legislativo que se ocupe de tratar el proyecto de ley sobre retenciones que el pasado 24 de agosto se presentó como un mero trámite legislativo por el respaldo de “los principales bloques de la oposición”.

Grupos de productores autoconvocados recorren semanalmente los pasillos tanto del Senado como de la Cámara baja, interceptando a legisladores y presidenciables 2011, para preguntarles cara a cara qué posición tienen sobre el tema retenciones, Oncca, y otras yerbas.

Ricardo Alfonsín fue uno de los que el movimiento de productores “independientes” o “libres” -como prefieren llamarse los autoconvocados en esta nueva etapa mucho más lejana a la ruta- lograron entrevistar hace pocos días.

El líder radical no ocultó su posición ante los productores al señalar que las retenciones deben segmentarse, como ya lo había hecho público en un acto de la FAA, y que debían incluso mantenerse en la carne vacuna.

Como si esto fuera poco para los autoconvocados, el hijo del extinto presidente sostuvo que los derechos de exportación son un instrumento de política económica que debía implementar el Poder Ejecutivo.

Alfonsín hasta habló de la posibilidad de reflotar la ley de la Renta Normal Potencial de la Tierra, que impulsara el gabinete de José Ber Gelbard durante el último gobierno de Juan Perón, y que desmantelara el gobierno de Isabel, y que la dictadura militar derogara finalmente.

“No nos expuso un buen panorama”, confesó algo desilusionado a El Enfiteuta Armando Zavala, conocido referente de Salto, sobre la reunión con el dirigente radical. En la localidad bonaerense se erigió al ardor de la lucha contra la 125 una carpa que todavía funciona y donde desfilan desde entonces las principales figuras de la política nacional, especialmente de la oposición, incluido Alfonsín.

El caso es que en junio de 2009, inmersos en una campaña electoral presentada como a todo o nada, se generó la expectativa de que a partir del nuevo Congreso las leyes “pro-Campo” serían sancionadas con rapidez, especialmente las vinculadas con las retenciones. Todavía no se aprobó ninguna.

Los denominados “agrodiputados” saben y toman nota de las demandas no satisfechas por parte de los productores. Pero la realidad numérica es contundente, apenas son una docena de agro-legisladores y encima, no todos piensan lo mismo. Según su procedencia gremial y/o partidaria. Hay mucho por recorrer.

En ese panorama hay quienes todavía alientan una expectativa que quizás peca de exitista sobre la media sanción para una ley de retenciones porque cuenta con el apoyo de “los principales bloques de la oposición”.

Estos bloques (o el grupo A) no alcanzan en número para sacar una ley: no tienen quórum propio, están divididos y además han mostrado numerosas disidencias internas con el proyecto sobre derechos de exportación que recogió más adhesiones. Nada ha hecho por ahora el oficialismo para frenar el avance de una ley que modifique el régimen de retenciones.

En rigor, una demora por parte del presidente de Presupuesto y Hacienda, Gustavo Marconato, en el tratamiento de la ley tiene un efecto escaso y hasta muy relativo. Si hubiera un acuerdo, la oposición podría presentarse a una sesión especial cualquier semana y aprobar la media sanción de la ansiada ley sin más trámite.

“Faltan tan sólo 14 meses para que se vaya este gobierno, y esto creo que es una muy buena noticia” aseguró exultante el titular de CRA, Mario Llambías, el último fin de semana. La afirmación sugiere que el “único problema” son los Kirchner, una lectura incorrecta de la realidad que pasa por la relación de fuerzas políticas en el Congreso.

Así como no hay acuerdo entre los bloques de la oposición cuya sumatoria de bancas hoy excede largamente el quórum necesario y no logran sesionar, tampoco hay acuerdo entre las entidades de la Mesa de Enlace.

Kirchner, en todo caso “creó” la Mesa de Enlace, y es paradójicamente casi la principal razón por la cual las cuatro entidades se empecinan en mostrar “unidad”. El dilema deberá resolverse en los próximos 14 meses, o buscar responsables en otra parte.

Fuente: El Enfiteuta - Diego Ramírez.

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