Utilizando la tecnología

Crece la inseminación artificial en porcinos

Actualidad
La inseminación artificial en porcinos es una práctica que consiste en colocar por medio del inseminador, el semen de un padrillo de calidad probada, en el tracto genital de hembras en condiciones de ser fecundadas con material y técnica apropiada.

La IA comenzó en 1932 en Rusia y hoy el 35% de los 72 millones de hembras en producción en el mundo se cubren con esta biotecnología. Las grandes ventajas que conlleva la IA, son:

El método aumenta la capacidad reproductora de los padrillos, ya que cada eyaculado puede dar entre 10 y 20 dosis de semen de 70 a 100 mililitros, que contienen entre 2.500 y 4.000 millones de espermatozoides;

Mayor potencial genético al usar animales que sobresalen de la población;

Los actuales requerimientos de intercambio de genes entre países propició un fuerte impulso a la IA;

Limita la entrada de animales a las granjas, con lo cual se consigue el aislamiento sanitario de la piara;

Permite una organización zootecnica a escala industrial, permitiendo el manejo en lotes o grupos de animales;

Disminuye el costo de producción al no tener que comprar, alojar y alimentar a padrillos, especialmente en explotaciones pequeñas.

Entre las desventajas se menciona:

Baja producción de dosis de semen en comparación con otras especies, lo que eleva el costo por dosis;

Dificultad para detectar el momento ideal del celo y realizar la inseminación;

Requiere un manejo individual de cada hembra, para lograr resultados satisfactorios.

Esta biotecnología se aplica en empresas porcinas que solucionaron la funcionalidad de las instalaciones, el manejo de la alimentación, condiciones de bioseguridad y personal operario calificado.

Procedimiento de la IA:

Colocar a la cerda en un lugar tranquilo, o cerca de un macho para lograr una mayor estimulación y manifestación del celo; •se higieniza la zona de la vulva y ano;

Se utilizan sondas descartables con punta de esponja o espiral que se introducen vía vaginal, orientado hacia arriba para evitar el meato urinario, hasta alcanzar la región distal del cervix;

Una vez ubicado el catéter se adapta el recipiente con la dosis de semen y se deja fluir el contenido por gravedad;

Esa operación dura entre 7 y 12 minutos.

Paralelamente se debe ejercer presión sobre el dorso de la cerda. Esto favorece el estímulo de movimientos peristálticos del útero, que facilitan la incorporación de la dosis inseminante.

Ajalla remarcó que es imprescindible inseminar con calma, adaptándose al temperamento de la cerda, para que no se produzca reflujo del semen. Luego se retira el catéter y la hembra debe permanecer en un local o piquete para su control, hasta 18 y 21 días desde la inseminación.

Fuente: La Gaceta

Entrevista al Ingeniero Zootecnista Andrés Ajalla

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