El Mercado de Liniers, concentra cerca del 10% de las ventas para faena en el país, y se pretende crear con el tiempo un mercado de futuros ganadero.
Los productores anhelan contar con una cotización a futuro como existe para los granos, que les de previsibilidad y amplíe el universo de negocios. Para el consumidor, el beneficio aún es dudoso ya que también abriría las puertas a un factor de especulación mucho mayor.
Para lograr este mercado, los feedloteros tienen la ventaja de que la hacienda que producen está más estandarizada que la que se cría a campo. Con raciones de alimento estipuladas y plazos prefijados, los feedlots son casi "fábricas" de carne. Los compradores hoy valoran la hacienda de feedlot porque, cuando compran una jaula, las variaciones en la calidad entre uno y otro animal están mucho más acotadas. En definitiva, están más "comoditizados".
El 90% de las ventas de hacienda de los feedlots hoy es directa, es decir, sin mediar ningún mercado concentrador. Ayer se remataron 1.300 animales y esperan alcanzar, tentativamente, los 4.000. Los precios pagados promediaron los $ 18,49 por kilo para terneros; $ 15,09 para los novillos livianos y $ 12,50 para las vacas. Estos precios no son comparables en términos nominales a los de Liniers porque son por kilo de animal puesto en gancho (res con hueso) y no por kilo de ganado en pie.
Además, a estos valores, el comprador tiene que sumar 1% más comisión, según las condiciones puestas para el remate.
El recinto del primer piso de la Bolsa se pobló de consignatarios, empresarios de la industria cárnica y matarifes, ya que las categorías de animales que venden los feedloteros son las que van directo a faena. Se espera que desde el próximo remate (el 4 de mayo) se sumen también los supermercados, grandes compradores de hacienda.
El remate lanzado ayer se diferencia del mercado ganadero de la Bolsa de Rosario (RosGan), que se concentra en la venta de animales para engordar, no para faenar. Además, la Bolsa de Cereales no es socia del negocio, cómo sí es la de Rosario, sino que brinda el espacio de operaciones, donde la oferta de animales se hace en pantalla y puede ser seguida por Internet, aunque las ofertas se hacen sólo "in situ" o telefónicamente.
El remate de ayer sí genera una competencia más directa con el Mercado de Liniers, que recientemente lanzó su versión "online" (iLiniers) para incorporar a terneros y animales de exportación a sus remates físicos.
Fuente: El Cronista - Julieta Camandone