Su propietario, el semillero Monsanto, distribuyó a lo largo de la zona maicera 60 mil bolsas para ocupar un número similar de hectáreas. Córdoba, en su carácter de primera productora de maíz del país, se reservó la mitad.
"De los mil productores que probaron el material, alrededor de 500 son de Córdoba donde se sembraron 20 mil hectáreas de primera y alrededor de 12 mil hectáreas de segunda", explicó a La Voz del Campo Pablo Ogallar, gerente de semillas de la compañía.
Impacto. Los ensayos realizados a campo demostraron que la flamante genética tiene un rinde adicional de entre 5,5 y 10 por ciento superior al híbrido que contiene el gen resistente al barrenador (MG), según sea la condición de cada lote.
"Esto, a valores del maíz para abril 2008, implicaría un incremento en el ingreso bruto de entre 66 y 115 dólares por hectárea y en margen bruto de entre 29 y 60 dólares por hectárea", precisaron desde la compañía.
La tecnología debutó con un costo de ocho dólares por bolsa, que se adicionaron a los 18 dólares que pagó el productor por el híbrido que ya contenía la tecnología MG.
De cara a la campaña que viene (2008/09), las proyecciones comerciales para el evento doble, que va a equipar a los híbridos de elite de la compañía, es de un millón de hectáreas.
"Si consideramos un rendimiento promedio adicional del 5,5 por ciento, la nueva tecnología aportaría al país alrededor de un millón de toneladas adicionales de maíz, que a valores de hoy para abril 2008, implican entre seis y 120 millones de dólares", proyectaron desde el semillero.
Respecto a la oferta de semillas para el próximo ciclo, Monsanto informó que ya hay cinco empresas que compraron la licencia y comercializarán la tecnología en sus germoplasma.
Fuente: La Voz del Interior