Pequeños productores de varios distritos de la provincia podrán implementar la producción de caña de azúcar, en un proyecto que apunta a aprovechar el alcohol derivado del cultivo, que sirve para producir etanol. La iniciativa podrá concretarse a raíz de una partida de 600 mil pesos enviada por parte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, a cargo del goyano Juan Carlos Nadalich.
El plan apunta a un sector de los productores de muy bajos recursos y el dinero será devuelto con porcentajes de la propia cosecha.
El organismo encargado del Desarrollo Social de la Nación aprobó dos de los cuatro proyectos que habían sido presentados por la Asociación de Pequeños Productores Provinciales y de esta manera enviarán dos partidas de alrededor de 300 mil pesos para cada uno de éstos, que propician la plantación de caña de azúcar en varios departamentos de la provincia.
Los proyectos beneficiarán a unos 300 productores, propietarios o arrendatarios de pequeñas extensiones de tierra, quienes tienen previsto devolver los fondos brindados por el organismo nacional con el 15% de las dos primeras cosechas, teniendo en cuenta la alta rentabilidad que tiene este tipo de producción.
En este sentido, referentes vinculados a la iniciativa señalaron que esta iniciativa tiene alrededor de 20 años en la provincia, aunque fue postergada en reiteradas ocasiones por funcionarios nacionales y provinciales, a pesar de precisar de una baja inversión.
De esta manera, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación notificó a miembros de la Asociación de Pequeños Productores Provinciales y de la Democracia Cristiana, partido que oficia como coordinador del plan, la aprobación de dos de los cuatro proyectos presentados bajo el nombre "Producción de caña de azúcar para elaboración de etanol y subproductos".
En este aspecto, el patrocinio de ese Partido habría sido fundamental, dado que el ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Nadalich, comenzó militando en esa agrupación y hasta fue candidato a intendente de la localidad de Goya con el sello democristiano en las elecciones de 1987.
En la teoría, los proyectos presentados estipulan que cada uno de los 300 productores beneficiados plantará una hectárea de caña de azúcar en la primera campaña. Dada la alta rentabilidad y el buen rendimiento que tiene la producción, desde la Asociación de Pequeños Productores Provinciales prevén que para el próximo año los emprendedores puedan aumentar sus cañaverales a unas diez hectáreas.
En este aspecto, desde la entidad explicaron que las primeras plantaciones se realizarán en los departamentos San Miguel, General Paz, Santa Rosa y en la localidad de Villa Olivari, en el departamento Ituzaingó. La segunda tanda de siembra comprenderá los de Paso de la Patria, Itatí, San Luis del Palmar y algunos parajes del departamento Capital por otro.
Según proyecciones de la entidad promotora del proyecto, la superficie sembrada llevaría a tener dentro de dos años unas seis mil hectáreas, cifra que serviría para instalar en la provincia un ingenio alcoholero para procesar la caña y fabricar etanol, biocombustible muy utilizado en Brasil, y reemplazante de la nafta en la Ley de Biocombustibles, aprobada en los últimos días en el Congreso de la Nación. Este instrumento faculta a las petroleras -acopiadoras tanto de la materia prima como del alcohol procesado- a mezclar progresivamente etanol en las naftas, con el fin de llegar a utilizar sólo el biocombustible para los vehículos.
En este aspecto, los encargados de llevar adelante el proyecto explicaron a El Litoral que esta planta de procesamiento del alcohol se implementaría a través de una entidad cooperativa. Con esta iniciativa, los dirigentes del sector pretenden evitar que grandes empresas del sector se apropien de la producción y sean reguladores de precios.
Asimismo, el proyecto prevé utilizar el bagazo sobrante para engordar vacunos o porcinos, o bien para fabricar papel de distintos tipos, generar luz eléctrica, o materiales para la construcción. Además, se producirán otros derivados de esta producción, como miel de caña y varias clases de dulces.