PARO AGROPECUARIO

Concluye la huelga del campo

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Con una serie de actos en el interior, concluye hoy el paro más contundente y de fuerte impacto en los mercados que el sector agropecuario haya realizado en el país.

Con una serie de actos en el interior, concluye hoy el paro más contundente y de fuerte impacto en los mercados que el sector agropecuario haya realizado en el país.

La medida, que fue convocada para que cese la intervención oficial en los mercados de granos y carne, implicó una pronunciada merma en la comercialización de hacienda en el Mercado de Liniers, principal centro formador de precios de las carnes, y una significativa retracción en la negociación de cereales y oleaginosos.

Si bien el paro no provocó desabastecimiento de carne, fuentes de la industria frigorífica, de los consignatarios de ganado y del Sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Carne dijeron ayer a LA NACION que en la semana que comienza podrían faltar algunos cortes y los productos ofrecidos tendrían un precio superior a los de referencia que impuso la Secretaría de Comercio Interior. Hasta anoche, los ingresos en Liniers continuaban restringidos y la mayoría de los vacunos ingresados provenía de establecimientos del Ejército Argentino (de lo que se informa por separado).

La protesta de nueve días fue organizada por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria Argentina (FAA) y Sociedad Rural Argentina (SRA). Si bien no se adhirió, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) dejó en libertad de acción a sus 750 cooperativas asociadas.

La medida no afectó la actividad en los establecimientos agropecuarios que por sus ciclos productivos, no pueden detener las labores.

Un relevamiento de CRA indicó que, la semana pasada, comparada con el mismo período de 2005, los productores agropecuarios comercializaron casi un 99% menos de hacienda y el 90% menos de granos.

En el Mercado de Liniers ingresaron 6855 cabezas, de las cuales unas 5089 fueron aportadas por el Ejército y la Armada y el resto por algunos productores. El promedio semanal habitual se ubica en torno de los 30.000 vacunos.

Concentraciones

Para cerrar la protesta se organizaron concentraciones de productores y actos para hoy. Los más trascendentes, se especula, serán las que se realicen en Junín (Buenos Aires), a las 10.30, donde hablará el presidente de CRA, Mario Llambías; en Río Cuarto (Córdoba), donde estará el vicepresidente de esa entidad, Néstor Roulet; en Villa Elisa (Entre Ríos), a las 10, estará Eduardo Buzzi, presidente de FAA, y en Lobos (Buenos Aires), a las 11, Pedro Apaolaza, liderará la concentración de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). Ayer, la Asociación de Pequeños Productores del Chaco Salteño realizaron reuniones y volanteadas.

De ahora en adelante, y descartada la opción de extender la medida de fuerza, lo que provocaría desabastecimiento, las entidades convocantes permanecerán en estado de alerta y no descartan elaborar un plan de lucha para 2007 si no perciben un cambio de actitud en el Gobierno.

No obstante, el presidente de la Rural, Luciano Miguens, dijo que la entidad articulará esta semana los mecanismos necesarios para cursar al Ministerio de Economía una propuesta para que el Gobierno cese en su estrategia de intervención en los mercados.

"El objetivo siempre fue sentarnos a una mesa para discutir una política agropecuaria de mediano y largo plazo", afirmó. Ernesto Ambrosetti, jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Rural, informó que la intervención oficial en los mercados hizo que el campo dejara de percibir unos 2000 millones de pesos durante el período enero-octubre de este año.

En materia de carnes, la Sociedad Rural propondrá sostener hasta fines de 2007 los precios de los doce cortes convenidos con el Gobierno, adoptar una liberalización del mercado exportador de manera progresiva y sostener el peso mínimo de faena en 240 kilos.

Diálogo

El restablecimiento del diálogo entre el Gobierno y los ruralistas es tema de "preocupación" en el campo, que no observa cambios en la estrategia de comunicación gubernamental, expresó a la agencia DyN Eduardo Buzzi, quien pidió que, tras la protesta, sea el propio presidente Néstor Kirchner "quien fije una cronología de trabajo" para dar respuesta a la problemática del sector.

El presidente de la FAA abrigó la esperanza de que surjan "actitudes racionales" tendientes a que haya una mejor predisposición a reconstruir canales y puentes de discusión. "En lugar de esto, se lanzan contraofensivas que molestan" al sector del campo, sostuvo, al referirse a las críticas promovidas desde el Palacio de Hacienda.

"Lo que viene no va a ser fácil, sobre todo por la actitud que tuvo el Gobierno con afiches y avisos contra el sector. Pero confiamos en el criterio político del Presidente", concluyó el dirigente.

LA NACION

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