Mientras la cosecha de soja y maíz toman ritmo, en el campo ya se abrió la discusión por los alquileres agrícolas para la próxima campaña. Después de que gran parte de los contratos para el ciclo actual se cerrara con alquileres en niveles récords, lo que provocó un cimbronazo cuando sobrevino la caída de los precios de los granos, ahora están en escena duras negociaciones de los inquilinos por lograr una baja en quintales fijos. Además, están presionando por conseguir más contratos a porcentaje a la cosecha.
"Hay muchos casos donde los contratos se están ajustando en un 30 o 40% para abajo", señala un informe de la consultora Openagro, al que accedió LA NACION. Según Openagro, también hay en marcha conversaciones para cerrar contratos directamente a porcentaje. "Sobre todo para sembrar maíz, ya que los números no cierran de otra forma", indica el trabajo. "Con rindes en baja, el productor no quiere saber nada con alquileres en dólares por adelantado", agrega.
Otra de las modalidades que se están discutiendo es alcanzar un convenio con el dueño del campo y entregarle un monto de dinero menor a cuenta de un porcentaje final a cosecha. Se busca arreglar un 30% del rendimiento para el propietario del campo, pero se le da en forma de adelanto entre 60 y 70 dólares por hectárea. Luego, una vez que se cosecha se ajusta la diferencia. "Se está buscando diversificar el riesgo en un año difícil para los productores debido a la falta de liquidez que existe. Además, los bajos rendimientos por la sequía y los menores precios de los granos hacen que sea una campaña donde el ajuste vendrá por los costos", afirma la consultora Openagro.
Negociaciones
Desde la firma Madero & Lanusse, Marcos Lanusse comentó a LA NACION que la tendencia en los alquileres es "bajista". "Estamos en negociaciones por renovaciones y hay un tire y afloje por una quita del precio de un 20/25%", expresó. "La propuesta es pagar un importe mínimo a la firma del contrato y el saldo a cosecha", agregó.
Un dato no menor es que, según recalcan algunos expertos, los campos de mejor aptitud agrícola resistirían mejor una baja frente a otras tierras de menor calidad.
Con todo, Guillermo Aiello, de 3-EL Semillas, dijo que en la zona núcleo es posible esperar una baja en torno del 20 por ciento.
Por el lado de los grandes pools, Mariano Maurette, de Alzaga Unzué & Cía., indicó que estos grupos van a poner la mira, al momento de alquilar, sólo sobre los campos buenos o muy buenos y propondrán quitas de precios de entre 30 y 40%. "Lo harán con una forma de pago que contemple una parte, tal vez un 30%, en plata ahora y el resto a cosecha", contó. "En este último pago tomarían los valores del grano en ese momento y ofrecerán compartir riesgos a través de un porcentaje del rinde", concluyó.