Cuando el 24 de febrero a la Presidente se le ocurrió subrepticiamente cerrar la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario, no se le cruzó por esa idea que muchos procedimientos administrativos iban a quedar pendientes hasta que se reorganice toda la estructura en la Unidad de Coordinación y Evaluación de Subsidios al Consumo Interno, que no evitará los incordios e irregularidades que se dieron hasta el momento.
Ya van casi cuatro semanas en las que los operadores de carne, de granos y de leche no tienen dónde recurrir para realizar sus trámites, por ejemplo la obtención de permisos de exportación, entre otros.
Fue ayer que el Gobierno reglamentó las funciones del nuevo organismo, a través de una norma publicada en el Boletín Oficial, que determina que el "ROE Verde (granos) será otorgado en el marco de los saldos exportables existentes, calculados por el Ministerio de Economía y contemplando los acuerdos vigentes. De esta forma el Ministerio de Agricultura recupera algunas funciones, sin embargo todas las personas físicas y jurídicas que intervengan en el comercio y la industrialización de las distintas cadenas agroalimentarias no reducen plazos burocráticos.
Todo este traspaso de funciones pone en riesgo la cadena comercial de los lácteos, especialmente, que no están recibiendo los ROE Blancos para sacar del país embarques preacordados con clientes internacionales.
Según se pudo saber, esta pausa dispuesta inconcientemente por el Gobierno Nacional, que produce un cierre virtual de exportaciones, afecta a industrias de todos los tamaños. No son sólo las grandes las que tienen problemas con el cumplimiento de plazos, sino que las pequeñas y medianas no quedan excluidas del tema. Si bien la leche en polvo cayó unos 400 dólares en su cotización reciente, sigue por encima de los cuatro mil dólares por tonelada, por lo tanto, en las oficinas de los gerentes comienza a escalar el nerviosismo y la espera de una solución acelerada, que ya fue prometida de manera informal por funcionarios ligados a la Nación, que también fueron sorprendidos por esta reestructuración, debiendo afrontar una catarata de pedidos de destrabe de semejante situación.
Falta poco, en teoría, para que entre en vigencia la liquidación única para el pago de la leche, que sigue siendo resistida por la industrias en voz baja, por tener que empezar a abrir las puertas de una manera de desarrollar el negocio lechero local, a pesar que se intente mostrar otra escena, por lo tanto, la suma de estas dos condiciones hace que el humor no sea el más distendido en el sector.
Habrá que ver qué opina el Subsecretario de Lechería de la Nación que el sábado visitará Sunchales, para dar más apreciaciones sobre el sistema de pago que en abril empezará a regir para todas las empresas lácteas y todos sus tamberos.
Fuente: La Opinión de Rafaela - Elida Thiery.