El dilema

Cómo se reabrirá el mercado de la carne

Actualidad
En el Gobierno discuten estrategias para normalizar gradualmente las exportaciones de carne. Se decidió que los envíos al exterior para lo que resta de 2006 sean sustancialmente menores a los de 2005. Anunciaríanla liberación de 330 contenedores.

La ministra Felisa Miceli anunciará mañana los lineamientos del plan para incrementar la producción de carne, confirmaron ayer fuentes oficiales. Con ese paso, además, se anunciaría la liberación de 330 contenedores que esperan desde hace semanas en el puerto. El Gobierno, así, comenzará a normalizar paulatinamente las exportaciones de carne. Pero detrás de esta decisión aparece otro dilema: el cómo hacerlo.

Según pudo saber Clarín, Economía produciría una reapertura muy gradual, con un monitoreo constante de los precios domésticos de los bifes. A los famosos contenedores demorados desde marzo, seguiría la decisión de facilitar los envíos de Cuota Hilton, los cortes caros que van a Europa. Es que queda menos de un mes para colocar 4.000 toneladas que restan del período 2005/06. Valen unos U$S 50 millones.

Normalizados esos asuntos, el dilema que enfrentará el Gobierno es definir el modo en que la Argentina regresará al mercado internacional de carnes. El asunto ha desatado una silenciosa puja, porque la fórmula elegida dejaría ganadores y perdedores.

Por lo pronto, es decisión tomada que los envíos de carne para lo que resta de 2006 sean sustancialmente menores a los del año anterior. El acuerdo que motorizó Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior, habla de reducir los tonelajes un 50%, para evitar una nueva ola de presión sobre los precios internos. Pero de vuelta la pregunta: ¿Cómo hacer esa poda?

Hay, por lo menos, tres variantes bajo análisis en Economía. Estas son limitar las ventas externas a ciertos cortes; imponer cupos a los frigoríficos, pero sin precisar qué cortes; o descartar ciertos mercados que —como Rusia— compraban mucho volumen de carne pero de bajo valor.

Los frigoríficos exportadores del Consorcio ABC han alentado públicamente la primera variante: limitar los embarques a los cortes más caros del cuarto trasero, de manera de obtener mayor renta por tonelada exportada. A primera vista, parece un camino elogiable. Pero muchas voces se alzan en contra.

Motiva esa oposición el hecho de que la Argentina cuenta con 120 frigoríficos habilitados sanitariamente para exportar, pero solamente 70 de ellos pueden vender en Europa. Por eso, si se optara por este camino, medio centenar de plantas podrían quedar afuera del negocio.

Ese esquema sería además de muy difícil fiscalización. Como antecedente, en 2005 Agricultura detectó cerca de un millar de toneladas de la Hilton en las que los frigoríficos (los había de todo tamaño y fama) incumplían con diferentes reglas. Entre ellas, declaraban ciertos cortes y ponían otros en los contenedores.

Por eso muchas empresas prefieren la segunda alternativa: definir un porcentaje y que cada planta exporte lo que quiera y hacia dónde pueda. Así, las plantas habilitadas para la UE podrían vender cortes caros, y las que no se las rebuscarían en otros países no tan exigentes, como Chile, Rusia, Marruecos y Argelia.

El tercer camino —vedar a los países que compiten con el consumo— no está descartada, aunque parece de muy difícil aplicación por los roces diplomáticos que podría provocar.

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web