Un encuentro que tuvo además fines solidarios

Clínicas Summit Agro: Manejo de plagas y enfermedades

Actualidad
En el Hotel Howard Mayorazgo de Paraná se desarrolló una jornada en la que técnicos de distintos sectores hicieron hincapié en el combate de males en los cultivos de soja, trigo y maíz. Se presentó el fungicida Race RM.

Con el manejo de plagas y enfermedades como temática principal, se desarrollaron las Clínicas Summit Agro en elHotel Howard Johnson Mayorazgo de Paraná.

El pasado jueves se llevó a cabo la actividad, que combinó la experiencia de diferentes técnicos y los fines solidarios, ya que la condición para participar fue la donación de un alimento no perecedero destinado a la ONG Suma de Voluntades.

Manejo de patógeno de semilla de soja, manejo de enfermedades de trigo y maíz, y manejo de plagas en el cultivo de la soja, fueron algunas de las temáticas abordadas por profesionales de Summit Agro, del Grupo Gauchat, de la Estación Experimental INTA Paraná y de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), quienes intercambiaron herramientas y experiencias en el manejo de plagas y enfermedades, entre las cuales se destacó la presentación del fungicida Race RM.

En relación a ese producto, la ingeniera agrónoma Fiorela Baruzzo, Responsable de Porfolio Regional – Unidad de Negocios Norte de Summit Agro, dijo a Campo en Acción que “en el maíz a pesar de no ser frecuente el uso de fungicida a campo, en nuestros ensayos todos los años tenemos respuestas promedio de 10 quintales, que devuelve tres veces el costo del tratamiento, por lo que se justifica cuidar esos kilos y además defender una inversión tan importante como la implantación de maíz, que es un cultivo caro porque demanda el uso de semillas hibridas y altos niveles de fertilización. Toda inversión inicial hay que protegerla con un fungicida que realmente te va a proteger muchos kilos”.

Luego explicó que ese tipo de encuentros “nace de la necesidad que vemos en las jornadas que organizamos las empresas de hacerlas un poco más dinámicas y no tan estilo auditorio, con mucha gente y disertantes que estén mucho tiempo hablando. La idea es hacerla más dinámica, con casos prácticos que puedan ser más interactivos”.

En la jornada desarrollada en el Howard Johnson Mayorazgo, “tuvimos dos cursos, de plagas y enfermedades, los cuales luego intercambiaron. Cada curso tuvo 35 participantes, proveniente de Entre Ríos y del cetro de Santa Fe”, señaló Baruzzo quien añadió que la clínica volverá a desarrollarse próximamente en la provincia de Córdoba y en el NEA.

Por otra parte la ingeniera agrónoma de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Paraná, Adriana Saluso, sostuvo que “el manejo de plagas tiene que ver con manejar las plagas en forma habilidosa. Esa habilidad se relaciona con una serie de pautas a tener en cuenta. La primera y más importante es la verificación correcta de las especies. Saber ante quiénes estamos, saber cuáles de los estados de desarrollo son más perjudiciales para el cultivo de soja en este caso y conocer qué grado de fitofagia tiene, es decir, hay especies que son más agresivas y otras que son menos agresivas y eso también va a estar condicionado a la estratega de manejo”.

La Entomóloga agregó que “las chinches son las más difíciles de ser manejadas, no sólo desde la biología, sino también por el dinamismo que tienen dentro del propio cultivo. A veces uno toma medidas de control que cree que son eficientes y resulta que después ese producto no es resistente y se juegan varios factores que hay que tener en cuenta”. En ese sentido dijo que “todos los años hay cuatro especies. De las cuatro, la más importante es la chinche de la alfalfa. En la última campaña se incrementó la densidad poblacional de otra de las especies que nosotros habíamos detectado por primera vez en el 2009 y que es la chinche marrón, que nosotros tenemos que seguir monitoreando año tras año porque es una de las principales especies plaga del cultivo de soja en Brasil. Como nosotros recibimos tanta afluencia por cuestiones migratorias de ese país, es importante hacer el seguimiento para saber si esa población se mantiene o si crece”.

Para la ingeniera agrónoma, otro aspecto a tener en cuenta son los enemigos naturales de las pagas. Sobre ello Saluso explicó que “muchas veces se cree que las chinches no tienen enemigos naturales, y eso pasa porque quizá en la vorágine de hacer monitoreo uno no hace una buena observación. Todas las chinches tienen en estado adulto enemigos naturales que las afectan, fundamentalmente moscas taquínidas. En el caso piezodorus prácticamente no tiene enemigos naturales, no tiene parasitoide del adulto, pero sí en el caso de piezodorus hay registros de que tiene hasta un 80% de parasitismo a nivel de huevo, y eso es fundamental porque entonces la población no se va a desarrollar”.

Sobre la incidencia de chinches en la soja BT, la profesional de la EEA INTA Paraná sostuvo: “Hace dos campañas que estamos haciendo ensayos con soja BT versus soja convencional. No es mucho el grado de información que tenemos. Hasta el momento no hay diferencias entre ambas”, y añadió que “es importante tener en cuenta que la soja BT no es para ser usada masivamente como lo fue la soja RR. Si hacemos un uso masivo de la soja BT en el tiempo vamos a tener otras diez especies resistentes. Hay que elaborar una estrategia para ver en qué casos se justifica sembrar soja BT”.

Por otra parte el ingeniero agrónomo Fabián Gamba, representante de Grupo Gauchat, señaló que dicha empresa “es un grupo de asesoramiento integral. Hacemos desde la planificación hasta la cosecha de un grupo de productores de la provincia de Santa Fe. Básicamente tenemos 39 productores en 20.000 hectáreas agrícolas de asesoramiento”.

En cuanto a la temática de la clínica, el profesional indicó que “como en toda la zona centro normalmente chinche es la plaga que más afecta al cultivo de la soja desde hace muchísimos años; particularmente estas últimas dos campañas ha ido en aumento la población. El principal problema con el que contamos es que es una plaga muy difícil de manejar, sobre todo en el monitoreo”.

Sobre la proyección a futuro del nivel de plagas, Gamba dijo: “no puedo hacer un pronóstico porque hay un montón de variables que están jugando. Tuvimos una migración de la campaña pasada de altas poblaciones de chinches y tuvimos un invierno bastante intenso, por lo cual la tasa de supervivencia puede ser menor. Todavía se sigue registrando tanto en campo como en partes urbanas dependiendo de la especie una alta población. Consideramos que la incidencia en el año siguiente va a ser importante”.

Y en canto a la importancia del monitoreo y la aplicación, el representante de Gauchat explicó que “hace 12 años que estamos monitoreando lotes, y lo que recalcamos es que el monitoreador no debe ser una persona que va y cuenta bichos en particular, sino que tiene que estar capacitado e informado en un montón de variables para mejorar la eficiencia. En el manejo con criterio agronómico hay dos actores fundamentales: la base, para dar un buen diagnóstico, que es el monitoreador; y la parte final, que es realizar la tarea de aplicación. El aplicador también tiene que tener una capacitación previa para poder tener mayor eficiencia en el control”.

En otro sentido, el ingeniero agrónomo Juan Galli, Representante Técnico de Summit Agro, hizo referencia a los productos específicos de aplicación. En ese sentido, explicó que “el programa Crop Shield (Productividad Sustentable) hace cinco campañas que está en vigencia. La idea es la aplicación conjunta de dos productos como Starlkle y Amicor en un estado del cultivo de soja donde se define el máximo componente de rendimiento apuntando a proteger la vaina y el grano hasta llegar a lograr el rendimiento. La idea es controlar tanto orugas como chinches en una sola aplicación”.

Luego añadió: “El activo de Starkle es dinotefuran, viene formulado a un 70% como un WP por eso la cantidad de ingrediente activo que se aplica en el campo es muy baja, la dosis es de 85 gramos cada cien hectáreas. Es un producto totalmente selectivo para el control de insectos picadores, como son las chinches, y que tiene mucho respeto por la fauna benéfica lo que te permite, además de controlar chinches, mantener el control de lo biológico, de los enemigos naturales”. Y además sostuvo que el producto “es distinto a los demás porque no tiene piretroide en la mezcla, pero a su vez es un producto que tiene volteo. Hoy es el único producto neonicotinoide de tercera generación que tiene volteo y persistencia en el control sin piretroides en la mezcla”.

En cuanto a Amicor, el ingeniero explicó que “es un producto que apunta al control de orugas. Controla todos los estadios de la paga, desde la larva chica hasta la larva grande, produce una rápida detención del crecimiento y la muerte de la oruga, pero además tiene una altísima selectividad. Hoy las alternativas piretroides no respetan los benéficos y producen la muerte de todos los insectos que hay en el cultivo. Al aplicar un producto como Amicor estamos respetando los benéficos permitiendo a la vez que las poblaciones de enemigos naturales controlen la plaga dentro del cultivo”.

Por otra parte, la ingeniera agrónoma Norma Formento, integrante de la EEA INTA Paraná, se refirió a las plagas que afectan al trigo. En ese sentido, sostuvo que lo relacionado al ambiente “es fundamental, porque es uno de los factores que intervienen en el tetraedro de la enfermedad”. E hizo hincapié en los factores que hacen a la buena sanidad del cultivo, como “el ambiente, el hospedante, los patógenos que están siempre presente en las malezas o en el rastrojo o vienen con el viento, y las tareas que hace el productor, ya sea eligiendo el cultivar, las fechas de siembra o haciendo la rotación de cultivos”.

En cuanto a las enfermedades más presentes, la Fitopatóloga explicó: “esta campaña tiene como enfermedad más importante la Mancha Amarilla que podemos ver que está presente, pero los lotes que están muy afectados con un 90% de incidencia son muy puntuales, escasos y vienen de la secuencia trigo-soja-trigo”, y agregó que “hay una que domina, que es la mancha que produce una necrosis central con un halo amarillo, clorótico, que es la que hemos visto siempre. Ahora estamos viendo en algunas variedades la que le llamamos mancha necrótica, que es de color marrón, con poco halo. Si lo analizamos en una cámara húmeda y lo ve con una lupa comprueba que se trata del agente causal de la mancha amarilla”.

La presencia de plantas guachas de trigo puede permitir el seguimiento de las plagas. Al respecto la ingeniera agrónoma destacó que “las plantas guachas van emergiendo mucho antes que las de cultivo, y uno las puede seguir y ver qué enfermedades están mostrando. Este año hemos visto sólo mancha amarilla y septoriosis de la hoja, porque fue un invierno frio. Debemos recordar que en la provincia de Entre Ríos la septoriosis de la hoja va a estar siempre asociada al frío y que apenas empiezan las temperaturas por encima de los 20° no va tener ningún tipo de relevancia”.

Formento señaló además que “tenemos distintos parámetros para evaluar una enfermedad. Pero si queremos que nuestros productores y asesores técnicos tengan la herramienta más fácil, lo más fácil es contar hojas que tengan una pústula de roya o que tengan una mancha que corresponda a mancha amarilla. Si de 100 hojas hay 29 con al menos una mancha amarilla, estamos en el período crítico del trigo o en una etapa de encañazón podemos tomar una decisión de control químico”.

En cuanto al cultivo de maíz, la profesional de la EEA Paraná del INTA sostuvo que “en Entre Ríos es importante el maíz tardío. Las enfermedades están asociadas a los maíces tardíos. Nuestros maíces de primera en general sobre el final pueden tener algún hibrido muy susceptible, algo de roya común. En cambio en el maíz tardío vamos a encontrar muy poca roya común, bastante tizón en híbridos susceptibles y una nueva invitada a nuestra mesa que es la roya polysora, que es muy devastadora pero ocasional. Cuando tenemos temperaturas altas en los meses de marzo y abril seguro va a estar presente, por eso nuestros productores y asesores deben monitorear el cultivo de maíz como lo hacen en el trigo y en la soja”.

Fuente: De la redacción de Campo en Acción

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web