Bolsa de Cereales

Clima: probable sequía en primavera

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La perspectiva agroclimática para las campañas 2008-2009 y 2009-2010 indica que las lluvias continuarán hasta mediados de abril y luego disminuirán hasta la primavera, por lo que recomienda “el máximo cuidado en la toma de decisiones".

El episodio de La Niña podría reactivarse en primavera con el riesgo de nuevos episodios de sequía. A partir de mediados de enero pasado, las aguas del océano Pacífico Ecuatorial comenzaron a calentarse lentamente, debilitando el episodio de La Niña que afectó a la campaña agrícola 2008/2009 durante gran parte de su desarrollo.

La perspectiva agroclimática para las campañas agrícolas 2008-2009 y 2009-2010 de la Bolsa de Cereales indica que las lluvias continuarán hasta mediados de abril y luego disminuirán hasta la primavera, por lo que recomienda “el máximo cuidado en la toma de decisiones”. Los pastizales y pasturas se verán beneficiados y dejarán buenas reservas de humedad para la siembra de la cosecha fina (trigo y cebada, entre otros).

Las aguas del océano Atlántico, en tanto, observaron un leve calentamiento, lo que contribuyó a facilitar el retorno de las precipitaciones a la extensa superficie afectada por la sequía que se extendía sobre el este de la región del Chaco y la mayor parte de la región Pampeana. “Gracias a ello, a comienzos de febrero se produjo el retorno de las precipitaciones que, gradualmente, fueron reponiendo la humedad en los suelos del área agrícola nacional lo que evitó que se consumara una catástrofe de grandes dimensiones”, señalaron los especialistas.

No obstante, el margen occidental del área agrícola, especialmente en su porción sudoeste, no llegó a recibir aportes suficientes como para compensar “el fuerte consumo de humedad producido por los intensos calores que se observaron durante febrero, por lo que su estado continuó deteriorándose”.

Si bien se espera que “marzo y la primera quincena de abril registren una reactivación temporal de las precipitaciones, que aportarán adecuadas cantidades de lluvias que favorecerán el desarrollo de los cultivos de verano (soja, sorgo y maíz), deberá preverse la aparición de algunos riesgos”.

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