En Gualeguay

Clausura o traslado para el Soychú

Actualidad
En pocos días más la municipalidad se enfrentará a una decisión de hierro: clausurar la planta de subproductos de la empresa Soychú o firmar un convenio a largo plazo para que esta sea trasladada lejos del radio urbano. Reclamo de la vecinos.

Esa fue la conclusión que el intendente José Jodor le transmitió días pasados al Sindicato de la Carne en un encuentro realizado en la municipalidad. El conflicto, que sigue escribiendo capítulos, vuelve a amenazar con un final abrupto, ya que, las quejas de los vecinos sobre los olores nauseabundos, según afirmó el jefe comunal, continúan.

En diálogo con Gualeguay al Día, el titular del Sindicato de la Carne, Aníbal Brugna volvió a responsabilizar al frigorífico por la situación pero alertó sobre el grave problema social que derivaría de la clausura de la planta de incomestibles. "Jodor nos planteó que faltan 13 días para que se cumpla el nuevo plazo dado por la provincia y observa que siguen las quejas por parte de los vecinos y que debe tomar una determinación antes o después del día 17. Nos transmitió su preocupación y entendemos que es una decisión difícil", explicó el gremialista.

Brugna opinó que "desde el día que tomaron la decisión de clausurar la situación mejoró, aunque no es una solución definitiva. Han disminuído olores por los derivados pero han aparecido olores de las cloacas y de las piletas de decantación de la misma empresa. Esperemos que en estos días la empresa pueda llegar a una solución definitiva".

El titular del sindicato expresó que «el intendente no es muy optimista, y nos anticipó que tiene dos alternativas, o clausurar la planta definitivamente o firmar un convenio para su traslado. "Ya le anticipamos que cualquier medida que implique clausura traerá un conflicto, esto va a ser inevitable. No queremos enfrentar a comunidad con comunidad, no queremos problemas ni conflictos. Ojo que somos concientes que hemos llegado a este punto por responsabilidad de la empresa y ellos mismos lo han reconocido y admitido. Por ende ellos deben solucionar el problema".

Soychú ha declarado que no puede trasladar la planta. "Es cierto, es la postura de la empresa. Pero esas son las dos alternativas que tiene el jefe comunal. Faltan 13 días nos dijo el intendente y tratemos de dialogar con la empresa para que aparezcan soluciones, porque según él sigue recibiendo quejas de los vecinos. Nosotros le dijimos que tenga en cuenta él y la comunidad que hay una empresa a cinco cuadras de San Antonio que faena 120.000 pollos diarios y tiene 1.100 trabajadores y más allá de lo que se haga seguirán ahí, con todo lo que eso significa. Con el movimiento de camiones, los transportes, etc. Sucede que la gente de Gualeguay tiene tolerancia cero sobre Soychú, eso es claro, y nadie puede negar que es por responsabilidad de la empresa. Llegamos a esto por ellos".

La versión oficial

La Municipalidad ha empezado a buscar apoyos ante una medida drástica. En diálogo con este medio, el Secretario de Gobierno, Gastón Justet aseveró que "hay dos alternativas, porque las inspecciones que se han hecho dan cuenta de falencias en la puesta en funcionamiento del aerocondensador. Incluso se han sentido olores que siguen proviniendo de la misma planta. Tanto a la empresa como a la Dirección de Medio Ambiente les hemos avisado del malestar de la población y, si esto no se resuelve, cuando venzan los plazos tendremos que tomar alguno de los dos caminos. O firmamos un convenio y llegamos a un acuerdo sobre el tiempo para el traslado de la planta o no renovamos más plazos y se volverá a la clausura preventiva".

-¿Qué harán con las entidades intermedias?.

-"Vamos a convocar todas las partes interesadas, pero lo haremos de a una. No queremos una reunión masiva que después no llegue a ninguna conclusión".

La encrucijada

El intendente está buscando apoyos políticos para cuando llegue la hora de tomar la decisión final. Hace un mes, el propio jefe comunal anticipó en un reportaje televisivo que eran dos las alternativas que barajaba, derivadas quizás de su escepticismo a la hora de evaluar la situación. Si bien la empresa afirma que los olores nauseabundos han mermado, para la población no es suficiente. Y las quejas a la municipalidad y a los medios en general siguen llegando.

La cuestión se dificulta aún más cuando la empresa deja trascender que sería imposible el traslado de la planta, cerrando así toda posibilidad de negociación. ¿Puede la provincia dar más plazos?. Y el municipio, ¿qué actitud asumirá finalmente?.

Por estas horas, en el ambiente político se evalúa qué apoyos tendrá el Ejecutivo a la hora de resolver. La última vez que se optó por la clausura preventiva hubo entidades intermedias como la Corporación del Desarrollo que apoyaron lo actuado. Pero ahora, con todo lo que ha pasado, ¿volverán a tener la misma actitud?. Otro fenómeno particular es el de la sociedad en general. En aquella convocatoria que hicieron un grupo de jóvenes y vecinos autoconvocados, ¿cuánta gente hubo?. ¿Se condice esto con los reclamos airados y enojosos de los que llaman a los medios pidiendo que se tomen medidas drásticas y ejemplares?.

Soldado que huye sirve para otra batalla sostiene el dicho y muchos parecen querer respetar esto a rajatabla en Gualeguay. Un problema grave como el de Soychú no se soluciona con ausencia de compromisos. O con caras ocultas o voces deformadas. Justamente por esto es que se ha llegado a una situación límite. Ojalá prime Esa fue la conclusión que el intendente José Jodor le transmitió días pasados al Sindicato de la Carne en un encuentro realizado en la municipalidad. El conflicto, que sigue escribiendo capítulos, vuelve a amenazar con un final abrupto, ya que, las quejas de los vecinos sobre los olores nauseabundos, según afirmó el jefe comunal, continúan.

En diálogo con Gualeguay al Día, el titular del Sindicato de la Carne, Aníbal Brugna volvió a responsabilizar al frigorífico por la situación pero alertó sobre el grave problema social que derivaría de la clausura de la planta de incomestibles. «Jodor nos planteó que faltan 13 días para que se cumpla el nuevo plazo dado por la provincia y observa que siguen las quejas por parte de los vecinos y que debe tomar una determinación antes o después del día 17. Nos transmitió su preocupación y entendemos que es una decisión difícil», explicó el gremialista. Brugna opinó que «desde el día que tomaron la decisión de clausurar la situación mejoró, aunque no es una solución definitiva. Han disminuído olores por los derivados pero han aparecido olores de las cloacas y de las piletas de decantación de la misma empresa. Esperemos que en estos días la empresa pueda llegar a una solución definitiva». El titular del sindicato expresó que «el intendente no es muy optimista, y nos anticipó que tiene dos alternativas, o clausurar la planta definitivamente o firmar un convenio para su traslado. Ya le anticipamos que cualquier medida que implique clausura traerá un conflicto, esto va a ser inevitable. No queremos enfrentar a comunidad con comunidad, no queremos problemas ni conflictos. Ojo que somos concientes que hemos llegado a este punto por responsabilidad de la empresa y ellos mismos lo han reconocido y admitido. Por ende ellos deben solucionar el problema».

Soychú ha declarado que no puede trasladar la planta. «Es cierto, es la postura de la empresa. Pero esas son las dos alternativas que tiene el jefe comunal. Faltan 13 días nos dijo el intendente y tratemos de dialogar con la empresa para que aparezcan soluciones, porque según él sigue recibiendo quejas de los vecinos. Nosotros le dijimos que tenga en cuenta él y la comunidad que hay una empresa a cinco cuadras de San Antonio que faena 120.000 pollos diarios y tiene 1.100 trabajadores y más allá de lo que se haga seguirán ahí, con todo lo que eso significa. Con el movimiento de camiones, los transportes, etc. Sucede que la gente de Gualeguay tiene tolerancia cero sobre Soychú, eso es claro, y nadie puede negar que es por responsabilidad de la empresa. Llegamos a esto por ellos».

La versión oficial

La Municipalidad ha empezado a buscar apoyos ante una medida drástica. En diálogo con este medio, el Secretario de Gobierno, Gastón Justet aseveró que «hay dos alternativas, porque las inspecciones que se han hecho dan cuenta de falencias en la puesta en funcionamiento del aerocondensador. Incluso se han sentido olores que siguen proviniendo de la misma planta. Tanto a la empresa como a la Dirección de Medio Ambiente les hemos avisado del malestar de la población y, si esto no se resuelve, cuando venzan los plazos tendremos que tomar alguno de los dos caminos. O firmamos un convenio y llegamos a un acuerdo sobre el tiempo para el traslado de la planta o no renovamos más plazos y se volverá a la clausura preventiva».

¿Qué harán con las entidades intermedias?. «Vamos a convocar todas las partes interesadas, pero lo haremos de a una. No queremos una reunión masiva que después no llegue a ninguna conclusión».

La encrucijada

El intendente está buscando apoyos políticos para cuando llegue la hora de tomar la decisión final. Hace un mes, el propio jefe comunal anticipó en un reportaje televisivo que eran dos las alternativas que barajaba, derivadas quizás de su escepticismo a la hora de evaluar la situación. Si bien la empresa afirma que los olores nauseabundos han mermado, para la población no es suficiente. Y las quejas a la municipalidad y a los medios en general siguen llegando.

La cuestión se dificulta aún más cuando la empresa deja trascender que sería imposible el traslado de la planta, cerrando así toda posibilidad de negociación. ¿Puede la provincia dar más plazos?. Y el municipio, ¿qué actitud asumirá finalmente?.

Por estas horas, en el ambiente político se evalúa qué apoyos tendrá el Ejecutivo a la hora de resolver. La última vez que se optó por la clausura preventiva hubo entidades intermedias como la Corporación del Desarrollo que apoyaron lo actuado. Pero ahora, con todo lo que ha pasado, ¿volverán a tener la misma actitud?. Otro fenómeno particular es el de la sociedad en general. En aquella convocatoria que hicieron un grupo de jóvenes y vecinos autoconvocados, ¿cuánta gente hubo?. ¿Se condice esto con los reclamos airados y enojosos de los que llaman a los medios pidiendo que se tomen medidas drásticas y ejemplares?.

Soldado que huye sirve para otra batalla sostiene el dicho y muchos parecen querer respetar esto a rajatabla en Gualeguay. Un problema grave como el de Soychú no se soluciona con ausencia de compromisos. O con caras ocultas o voces deformadas. Justamente por esto es que se ha llegado a una situación límite. Ojalá prime el sentido común y se cumpla con la ley. Ni más ni menos que eso.el sentido común y se cumpla con la ley. Ni más ni menos que eso.

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