Los Plem son oriundos de Camps -cerca de Crespo- y desde hace años, bajo la firma CLA Agroservicios, ofrecen servicios como contratistas de picado de forrajes, ahora ya con dos máquinas Jaguar 980, 9 metros de cabezal de corte, tres embolsadoras y 12 tractores. Abarcan las localidades de Victoria, Crespo, Paraná y hasta el sur de Corrientes y durante la actual campaña pretenden superar ampliamente las 5 mil hectáreas de picado del anterior período..
En plena labor en un campo en la zona de Sauce Montrull, Claudio Plem, responsable de la empresa familiar y de la primera letra de la sigla que la identifica dialogó con Campo en Acción sobre el estado actual del cultivo, el rendimiento del maíz picado, la confección de silos y la incorporación del picado de soja para incorporar proteína barata en los tambos.
“Desde el 26 de diciembre arrancamos a pleno con la confección de silos de maíz. Los maíces están dando muy buenos resultados sobre todo los forrajeros que son específicos para esto, el rendimiento es de 60 toneladas de materia verde por hectárea”, dijo.
En cuanto a las características a tener en cuenta a la hora de picar los lotes, Plem sostuvo que el grano debe estar duro para poder utilizar el cracker y una humedad cercana al 35%
“En Sauce Montrull estamos cortando bajo, porque las plantas están sanas. Si vemos que un maíz está sucio lo cortamos a unos 40 centímetros, para no meter tierra y que se perjudique la calidad del silo”, indicó el consultado.
A la hora de confeccionar indicó Plem- hay que tener en cuenta tener un buen lote, duro y parejo para que pueda trabajar la embolsadora, el terreno debe ser plano, porque las maquinarias no están hechas para trabajar en pendiente. “Lo ideal es tener un piquete, un sector elegido en zonas altas para no tener problemas con el agua”, detalló.
Gran parte de los silajes se destina a la producción de leche y el resto para rodeos de carne.
Así como la siembra directa produjo un cambio que potenció la agricultura argentina, la tecnología que revolucionó la producción de carne y leche en Argentina es el silaje de maíz. En las últimas décadas se logró en la Argentina una evolución de la superficie destinada a silaje de maíz y sorgo, marcando de esta manera un proceso de mayor eficiencia productiva de carne y leche.
En los años 90, el 80% del escaso silaje de maíz que se elaboraba era destinado a la producción de leche, mientras que el resto de estos forrajes iba a la producción de carne. En la última década, se originó un marcado incremento de la superficie de maíz picado para sistemas lecheros, pero acompañado de un fuerte aumento de las hectáreas destinadas a elaboración de forrajes para la producción de carne (feedlot); lo que indica una evolución hacia sistemas más intensivos de producción.
Algunos lotes de sorgo y soja
“Se hacen en estos momentos lotes de sorgo y para la soja, faltará mes y medio para empezar a trabajar. No hace muchos años que se pica soja, se hace para agregar proteína barata en el tambo ya que con silo de soja tenes un 23% de proteína y con silo maíz 11% de proteína y alto porcentaje de energía. Se puede hacer maíz y soja y con un poco de concentrado logras lo que necesita la vaca de tambo y evitas el costo de comprar balanceado”, consideró el empresario.
Fuente Campo en Acción