El presidente Hugo Chávez calificó esa exigencia como "una locura" y llamó a los dueños de la firma a "que dejen la mamadera de gallo", es decir de "burlarse" del gobierno. "No les voy a pagar 4 mil millones de dólares ni 3 mil millones de dóalres por Sidor, y si no llegamos a un acuerdo en las próximas horas, el martes firmo el decreto de expropiación y mando a ocupar la fábrica", dijo el mandatario en su programa radial "Aló presidente".
El ministro de Industrias Básicas y Minería, Rodolfo Sanz, se reunió el sábado con Chávez y el vicepresidente Ramón Carrizalez, para trabajar en los detalles del traspaso. Dijo que el gobierno va a comprar la empresa.
"Hemos venido trabajando en el diagnóstico económico de la empresa, analizando distintos documentos que nos permitan establecer el valor de las acciones, vamos a comprar la empresa Ternium y nuestro análisis nos da aproximadamente unos 800 millones de dólares como valor", dijo a los periodistas.
Descuento. De todos modos, agregó que de ese monto hay que descontar los pasivos ambientales y los pasivos laborales, además de algunas demandas que enfrenta la empresa, incluyendo una con la estatal PDVSA por 200 millones de dólares por suministro de gas. Sanz dijo que también está pendiente el costo del contrato con los trabajadores.
El anuncio de la nacionalización de Ternium-Sidor, que fue privatizada en 1997, se formuló a finales de marzo debido a que un conflicto laboral que mantenían los trabajadores y la empresa no parecía tener solución en el corto plazo.
Sidor se privatizó en 1997 y fue adjudicada al consorcio Amazonia, con capitales de la Argentina, México, Brasil e Italia. El accionista mayoritario es Ternium, del grupo Techint.
Chávez dijo que cuando fue comprada por Techint, Sidor era "más grande". También dijo que se descubrieron "contabilidades falsas" en la empresa. "Le dije al vicepresidente que los llame el lunes y trate de acordarse con ellos en un precio justo, tampoco nosotros queremos dañarlos, lo que vale, vale", concluyó.