Las autoridades sanitarias de China no dieron indicios de que Pekín pueda poner fin a las restricciones sobre las importaciones de aceite de soja argentino, después de un encuentro con una delegación comercial enviada desde Buenos Aires.
Los funcionarios habían discutido el lunes sobre una disputa comercial que involucra un conjunto de productos agrícolas. En un comunicado poco preciso, la oficina de cuarentena de China dijo que el nuevo comité de seguridad alimentaria del país había adoptado una serie de medidas para controlar la seguridad de los alimentos, y que la oficina estaba dispuesta a comunicarse y a cooperar con la Argentina por la cuestión.
La declaración, publicada en su sitio web (www.aqsiq.gov.cn), no mencionaba al aceite de soja, aunque decía que la oficina adoptaría una postura activa y positiva ante la Argentina, el mayor exportador mundial de aceite de soja.
Responsables de la embajada argentina en Pekín dijeron que la delegación seguía hablando con las autoridades chinas por el tema, pero se abstuvieron de hacer comentarios adicionales. Fuentes comerciales dijeron a Reuters el mes pasado que Pekín se estaba endureciendo respecto a las importaciones de la Argentina, alentando a los compradores a cancelar o desviar todos los cargamentos previamente reservados.
La oficina china ha impuesto estrictas normas sobre las importaciones desde la Argentina como parte de una discusión comercial más amplia, que amenaza unas importaciones anuales de aceite comestible valoradas en 1.400 millones de dólares el año pasado.
Un funcionario comercial chino dijo que la única opción que tenía Pekín era considerar represalias contra la Argentina por sus medidas proteccionistas contra una serie de productos chinos.
El comercio bilateral entre los dos países en el 2009 cayó 46 por ciento a 7.790 millones de dólares, de acuerdo con las cifras del Ministerio de Comercio de China.
Infobae.com - Reuters