La Comisión Nacional de Distorsiones de Precios de Chile iniciará una investigación para determinar presuntos perjuicios provocados por la importación de trigo argentino a los productores chilenos.
El presidente de dicha Comisión, Enrique Vergara, recibió un oficio en ese sentido enviado por el presidente de la Comisión de Agricultura del Senado chileno, Alberto Espina, del conservador partido Renovación Nacional, que reclama reclama además que se impongan "derechos compensatorios" al ingreso del cereal del país vecino.
Según explicó Espina a los medios chilenos, la solicitud se basa "en el hecho de que la ventaja que tiene Argentina en sus exportaciones de mezclas de harina y de harina, se baja exclusivamente en la peculiaridad de su política fiscal -impuestos diferenciados a las exportaciones- que cumple el rol de una política de fomento industrial".
El senador agregó que los productores del sur de Chile están enfrentando graves problemas porque "el trigo está operando sin protección excepcional de ningún tipo, con un precio piso de 128 dólares por tonelada y un precio internacional de 153,5 dólares por tonelada a mayo del 2006, valor que supera el techo actual de 148 dólares por tonelada".
En tal sentido señaló que "lo que está haciendo la banda de precio es generar rebajas de 0,98 dólares por toneladas al arancel general. Todo esto como consecuencia de que mientras los valores máximos y mínimos de la banda disminuyen con el paso de los años, los precios internacionales han estado relativamente altos respecto de sus valores históricos, con un promedio de 147,9 dólares este año, versus un valor histórico de 137 dólares".
El problema con Argentina
No obstante, Espina manifestó que el problema que enfrentan los productores chilenos no está en los precios internacionales del trigo sino que "en la distorsión que se produce por las importaciones de harina que provienen desde Argentina".
Apuntó en este sentido que Argentina "tiene impuestos diferenciados a las exportaciones: grava las exportaciones de trigo en 20 por ciento (retenciones) pero las de mezcla de harina sólo en un 5% en el neto.
Con ello, se genera una protección efectiva cuantiosa para las exportaciones de harina en forma de mezclas y también de harina a terceros países, incluido el nuestro", dijo el senador chileno.
Agregó que los precios "artificialmente bajos de la harina" que genera esta práctica obliga a los molinos nacionales a pagar precios bajo el internacional para poder competir, con lo que "la distorsión de Argentina se exporta a los demás países".
"Argentina soberanamente ha decidido que sus productores reciban un 20 por ciento menos que el precio internacional, pero al no aplicar igual regla para la harina obliga a los países importadores de mezclas de harina Argentina a pagar precios del trigo igual de bajos para poder competir", puntualizó.
La solicitud a la Comisión de Distorsiones de Precios fue presentada también por los senadores Sergio Romero (RN), Andrés Allamand (RN), José García (RN) y Carlos Kuschel (RN) y contó con la adhesión del presidente de la cámara alta, Eduardo Frei Ruiz (Democracia Cristiana y de los senadores Guillermo Vásquez (PRSD), Roberto Muñoz Barra (PPD) y Hosaín Sabag (DC).