La industria avícola salió ayer al cruce de sus colegas chilenos, quienes pidieron al Gobierno de Michelle Bachelet que aplique una sobretasa del 20% a la importación de pollos desde Argentina.
La petición de la Asociación de Productores Avícolas (APA) fue elevada ante la Comisión de Distorsiones chilena, el órgano que ya hizo lugar a similares reclamos contra Argentina por parte de los tamberos y de la industria harinera trasandina.
Los empresarios chilenos argumentaron que son víctimas de "un daño por el ingreso de pollo argentino, que está claramente subsidiado". Por eso reclamaron la aplicación de derechos compensatorios a esos productos.
Además, los procesadores avícolas chilenos expresaron la necesidad de que se investigue si las compensaciones que cobran los industriales argentinos por el uso de granos en la alimentación de animales no se constituye en un elemento demostrativo de un presunto dumping.
En ese marco, Roberto Domenech, de la Cámara de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa), desestimó la argumentación de sus colegas. Recordó que pedidos similares de APA fracasaron en los últimos meses, dado que "quedó demostrado que el beneficio que puede tener el productor argentino queda neutralizado con el 5% que tributa por retenciones de exportación". Respecto de las compensaciones aplicadas desde enero, el dirigente enfatizó que "expresamente quedan afuera del beneficio las exportaciones, que hay que declararlas y se restan del total a compensar a cada planta".
Los pollos argentinos representan apenas el 5% del consumo total anual en Chile. Pero esa cifra es el 90% de las importaciones chilenas de pollo, que ascendieron el año pasado a u$s 18 millones, indicó el Diario Financiero. En APA creen que sin protección gubernamental, el ingreso de carne aviar argentina puede quintuplicarse y dejar a la industria chilena sin margen de trasladar las subas de costos a los precios finales.
Fuente: Cronista Comercial