Grandes inversiones

Cargill desplaza a Bunge del ranking nacional de cerealeras

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Las inversiones en plantas de molienda de soja anunciadas se completarán esta campaña, y permitirán producir 40 millones de tn. de granos, casi el doble de 2005. Molinos, Vicentín y Aceitera General Deheza tenían sólo 36% del mercado hace dos años.

En los ’90, al tiempo que la soja iba definiendo su lugar protagónico entre los cultivos del país, en los alrededores de Rosario a la vera del Paraná se fue montando un complejo aceitero que se convirtió en el mayor y más moderno del mundo, con puertos, acopios y plantas de molienda impresionantes.

Quienes financiaron esas iniciativas fueron tanto las grandes exportadoras mundiales de granos, como Cargill, Dreyfus y Bunge, como las cerealeras locales que se animaron a competirles, como Aceitera General Deheza, Vicentín y Molinos.

Sin embargo, entre 2003 y 2004, algunas de esas empresas empezaron a ver un escenario de creciente demanda de alimentos, y mayores márgenes para el aceite de soja respecto del grano o poroto. Así, devaluación mediante y previendo un incremento del área sembrada con esa oleaginosa, decidieron expandir su capacidad de molienda (o crushing) de granos, aún a riesgo de quedarse al principio con capacidad ociosa, como había ocurrido cuando construyeron las plantas.

El hecho de que algunas llevaran a cabo ampliaciones o directamente construyeran de cero nuevas plantas hizo que las otras tuvieran que seguir el mismo camino para no perder participación de mercado, en un negocio de bajos márgenes que se compensan con gran escala.

Este año estarán listas las inversiones anunciadas entonces: la estadounidense Cargill está a punto de poner en marcha su planta de Villa Gobernador Gálvez, y Louis Dreyfus, de terminar la de Timbúes, ambas en Santa Fe.

Con ello, la capacidad de molienda de granos del país se habrá prácticamente duplicado respecto de la de 2005, ya que pasará de 23,8 millones de toneladas a 40,8 millones, según estimaciones coincidentes de empresas del sector (hay varias formas de calcular la capacidad de crushing, que dan resultados distintos).

Pero, debido a la expansión de las grandes empresas del sector, se produjeron algunos reacomodamientos en el mercado. Por un lado, las seis mayores ya se quedaron prácticamente con todo el negocio, ya que su participación pasó de 90% al 95 por ciento. Y cambió el primer puesto del ranking.

La que perdió fue Bunge, que ocupaba el primer puesto en molienda desde 2002, cuando compró La Plata Cereal. Pese a que aumentó su capacidad en Terminal 6 (donde es socia de AGD) en 1,5 millón de toneladas, y alcanzó en total 6,4 millones (sumando las de Tancacha, San Martín y San Jerónimo), pasó de moler el 20,4% de los granos del país al 15,6%. Una circunstancia que tal vez subsane si empieza a construir una planta en Ramallo, donde por ahora sólo hizo el puerto y acopios.

La que la desplaza del podio es Cargill, gracias a la planta de Gobernador Gálvez (las otras que tiene, contando las de Buyatti, están en San Martín, Reconquista, Bahía Blanca y Necochea), con la que pasará de 4,5 a 8,6 millones de toneladas, y con ello, del 18,9% al 21,1% del total del país.

Avanzada argentina

Por otro, y el dato es curioso, las tres grandes compañías argentinas aumentaron su presencia en la industria: entre 2005 y 2007, pasaron de capturar el 36% al 43% de la molienda. La que más creció fueron Molinos, que invirtió en su planta de San Lorenzo (tiene otra en Santa Clara) y así llevó su capacidad de 2,3 a 6,3 millones de toneladas anuales, con lo que su cuota pasó de 9,5% a 15,5%. Le siguió Vicentín, que invirtió en su planta del puerto de San Lorenzo (la otra es la de Ricardone) y así pasó de 2,6 a 5,6 millones de toneladas, o del 10,9% al 13,8%.

AGD, aumentó su capacidad en Terminal 6 y General Deheza (tiene otra planta en Chabás), y pasó de 3,7 a 5,5 millones de toneladas, aunque su participación cayó ligeramente, del 15,4% al 13,6%.

En tanto, cuando sume la planta de Timbúes a la de General Lagos, Dreyfus pasará de 3,5 a 5,9 millones de toneladas, y mantendrá su participación (de 14,9% a 14,6%).

Y, por cómo viene la cosecha, ninguna tendrá este año capacidad ociosa.

Fuente: Cronista Comercial

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