El 1º de abril de 2009 en horas de la tarde fue la última vez que la Mesa de Enlace y representantes del Gobierno nacional se reunieron para tratar de destrabar una relación conflictiva que marcó el 2008 con paros, actos de uno y otro lado, y múltiples símbolos que alejó a las parte de forma permanente.
La conferencia de las dos partes de aquella jornada destacó la profundización del conflicto. "No nos dieron respuestas concretas", adujeron desde la Mesa de Enlace. "Estamos trabajando en los puntos que presentaron", respondió el Poder Ejecutivo.
El período electoral que atrajo la derrota kirchnerista en las urnas y el arribo de agrodiputados al Congreso sacó el foco de atención en el conflicto que nunca cesó.
Hoy la perspectiva de ambos lados parece no haber cambiado, salvo por algunas figuras. Nuevamente, la ministro de Producción Débora Giorgi estará presente en la reunión abasteciendo la información técnica.
Quienes "debutan" en estos encuentros son el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro de Economía, Amado Boudou, los cuales desde sus antiguas posiciones en el Gobierno estaban "lejos" del conflicto con el campo. También participa de la reunión el titular de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), Emilio Eyras.
Desde ambos lados, los discursos no bajaron el tono de la polémica. "Espero estar equivocado y que el Gobierno haya leído el mensaje de las urnas; necesitamos un cambio de actitud para generar confianza", dijo Hugo Biolcati, titular de la Sociedad Rural, a poca horas del encuentro. Más escéptico fue el titular de Confederaciones Rurales, Mario Llambías, que aseguró: "Es complicado pensar en soluciones después de seis convocatorias".
El jefe de Gabinete también aportó su granito de arena a la tensa espera de la reunión. Aníbal Fernández descartó que el tema de las retenciones sea "algo que se discuta con un secretario de Estado", y aseguró que la política de alícuotas está dirigida "a defender a todos los sectores, como por ejemplo la industria", y desestimó que esté dirigida "contra un sector en particular".
Advirtió que el tema "será muy complicado", ya que antes de "hablar de bajas y de tocar un centavo hay que ver de donde sacar la plata".
El temario que los ruralistas planteaban tocar en el encuentro con Fernández incluye la baja de las retenciones para la soja del 10%, la eliminación de retenciones para granos (trigo, maíz y girasol) y productos de economías regionales y la reapertura de los Registros de Exportación para trigo y maíz así como la liberación total de carnes y lácteos (en la actualidad cuotificadas).
Además, buscan la efectiva aplicación de los decretos para la eximición de impuestos o diferimiento además de financiamiento a los productores afectados por la sequía y para el sector de la ganadería y lechería y la eliminación de los controles de precios a distintas actividades.
Si bien no está previsto, es posible que la presidente Cristina Kirchner se sume a la mesa de negociaciones en un golpe de efecto similar al realizado hace unos meses, con la propuesta de compensar el engorde de ganado.