Cané: “No se entiende que pretenden hacer ahora con la lucha antiaftosa”

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Bernardo Cané es productor de carne, veterinario, consultor y, además, quién aportó desde la presidencia del Senasa a la puesta en marcha del combate contra la fiebre aftosa en la Argentina, tal y como se lo conoce ahora: con una vacuna eficiente y la participación concreta de los productores en la gestión del programa que le dio un alcance del 100% (o casi) de las cabezas vacunas inoculadas.

En diálogo con Campo en Acción, a través de Radio Nacional Justo José de Urquiza, el profesional abordó las modificaciones propuestas desde la actual conducción del Senasa.

-¿Se justifica cambiar de plan de lucha contra aftosa?

-Se justifica modificar normas y procedimientos cuando es en pos de mejorar el resultado; no encuentro en este caso tal motivación. En el caso actual, no fueron consultados ni gobiernos provinciales, ni productores. No fue convocada la Comisión Nacional de Sanidad Animal ni las provinciales, y no fueron consultadas las entidades de productores, en particular las que tienen directa incidencia como Confederaciones Rurales Argentinas. No se entiende que pretenden hacer, ya que las fundaciones son el leimotiv de este tema.

-¿Puede Senasa enfrentar el desafío de controlar en todo el país?

-Si hace 37 años nosotros percibimos que Senasa no disponía de suficiente estructura, gente, plata ni entrenamiento para llevar adelante un plan sanitario, y sumamos a la fuerza privada; imagínate en este caso que hay menos gente, presupuesto y disposición. Si me contestan a esto que las fundaciones tienen que mejorar su funcionamiento, lo cual es cierto, yo quisiera que Senasa auditara a las mismas, que estas estuvieran bien representadas y con buenos resultados administrativos, técnicos y profesionales como lo es en Entre Ríos; que tiene una estructura participativa, es transparente, tiene buen manejo de costos, ha agregado otros temas como brucelosis o garrapata. Cuando se hizo la primera campaña en 1990, aumentó 50% la denuncia del rodeo nacional, lo que dejó en evidencia la evasión sanitaria y tributaria. Esto permitió meterle presión al veterinario por parte del productor, los cuales el 99% son transparentes y honestos pero también hay de los otros.

-Puede mejorar el plan actual la relación directa entre productor y veterinario en el tema precios?

-Hubo quienes propusimos que haya más oferta de vacuna en el mercado, y se tardó dos años en hacerlo. Me parece bien que se trate de bajar el costo de la vacuna, las cuales en Paraguay se vendían a 17 centavos y acá a dos dólares. Pero esto no tiene nada que ver con sacarle poder a las fundaciones: en mi modesta opinión, estando mi firma en los planes nacionales de vacunación, el riesgo es que se abra una grieta en la cuestión con una consecuente pérdida de autoridad y legitimidad en el instrumento sanitario. Hay factores objetables como los costos, lo abusivo, nadie dice que esto es perfecto; pero romper este sistema de modelo sanitario y horizontal sería algo muy negativo. Argentina tiene el único sistema de vigilancia epidemiológica que hace aproximadamente por campaña 250 mil visitas a campo, dos veces al año: 500 mil veces en el año un agente sanitario entra a un campo. Asimismo, el principal empleador de veterinarios del país es el plan sanitario, llegando a emplear a más de 500 en su momento.

-Tenés expectativas de que el tema se discuta en forma más participativa en el corto plazo?

-Creo que hay tiempo suficiente, y hasta quiero pensar que estuvieron tan astutos de hacer esto para generar la reacción. En general, una medida sanitaria se resuelve en el día: esto lo plantearon a nueve meses vista. Hay un pedido de reunión del Consejo Federal Agropecuario para el 1 de abril, entonces es evidente que se tiene que corregir el tema: los gobiernos provinciales tienen que dar su opinión junto a las cuatro entidades. Yo creo que acá, al menos con respecto a lo que he venido leyendo en este último tiempo, hay una sola de las cuatro entidades que tiene una posición histórica tomada de objetar, por un principio de libertad económica.

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